Club Deportivo de la Comunidad de Madrid con nº 3.727
   
 
 
 
 
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CRÓNICAS DE LA JORNADA

Domingo 27 de diciembre de 2009   (A desgastar unos turroncillos)

Parece ser que hoy el personal estaba harto de polvorones y turrones además de algún cubatilla y el cuerpo no estaba para dar pedales, por el grupo de "los naranjitos" ha sido sólo un dúo, Perejil y Rafa. Menos mal que de la U. C. también se han animado Juanjo Bene, Juan Patillas y Colombia y al final hemos sido cinco.

Para calentar como últimamente, hemos subido por el camino de Pelayos, para bajar hasta la laguna de abajo y desde allí coger un camino a la derecha que nos lleva a la trialera que baja hasta el embalse de Picadas. Antes de empezar a bajar, Perejil ha roto la cadena y hemos tenido que "parar en boxes" para arreglarla.

Hemos continuado por la vía hasta la M-501, donde nos hemos desviado a la derecha para ir a la urbanización "San Juan", por donde nos hemos puesto a subir por unas buenas rampas que nos han hecho "tirar de molinillo" hasta llegar al alto, donde está el respiradero de hormigón de la conducción de Picadas a Valmayor.

Desde allí nos hemos dirigido a Navas del Rey, continuando por el camino paralelo a la M-501 hasta Chapinería. Después hemos tirado hacia Aldea del Fresno por la vía pecuaria y al llegar hemos hecho una paradita en el campo de fútbol, donde se estaban realizando algunas competiciones.

Para continuar hasta el pueblo, teníamos pensado meternos hacia la Poveda, pero como pasa siempre en cuanto tocamos algo de carretera, la gente se olvida de que de lo que se trata es de ir por camino, y los dos chavales de la U. C. y Perejil se embalaron y se hicieron "los longuis" y tiraron para el pueblo por la carretera en vez de desviarse, así que Juanjo Bene y Rafa, por no quedarse solos, se tuvieron que joder y volver al pueblo también por la carretera.

Aunque parecía que iba a hacer frío después de la helada caída en la noche anterior, al final hizo buen día para andar en bici, ya que los caminos estaban en buenas condiciones al estar húmedos pero no embarrados, lo que además de hacernos más seguras las bajadas, nos ha evitado ponernos "tibios" de barro.

A ver si el domingo que viene se anima alguno mas a destilar los cubatas del día de nochevieja y de año nuevo.

 

Domingo 20 de diciembre de 2009   (Por tierras coruchas)

Como estaba, hoy hemos realizado la última excursión fuera de Villa del Prado de este año 2009, y como parece que es costumbre cuando planeamos una ruta, la meteorología de nuevo se ha vuelto en nuestra contra, en esta ocasión en forma de frío.

Al menos en esta ocasión no ha habido ningún rajao de última hora y a las 8,30 nos hemos presentado todos los convocados en el punto de encuentro. En esta ocasión estábamos Perejil, José Pablo, Rafa, Gabriel, el "Noespeoranadie y Pablo.

Después de apañar las bicis en el camioncillo de Pablo, hemos puesto rumbo a Cenicientos, donde al llegar el termómetro del coche de Jose Pablo indicaba -6º.

Una vez hechos los preparativos hemos iniciado la marcha, aunque cuando no habíamos llegado a los tres kilómetros, Perejil ya estaba haciendo una pequeña "chasca" con pasto para calentarse las manos por que los dedos de las manos ya no se sentían.

Continuamos la ruta con dirección a Higuera de las Dueñas, por unos caminos bonitos, incluido el antiguo cauce de un arroyo y con bastantes zonas de bajada. La única pega era que tuvimos que atravesar varias puertas, que volvimos a dejar cerradas tal como las encontramos.

En medio de todo esto, no se podía beber el agua de las botijas por que el pitorro estaba congelado y el agua de dentro parecía un granizado.

Al llegar a Higuera de las Dueñas, no sin antes haber hecho otro par de paradas para hacer sendas "chascas" calentadoras, nos hemos encontrado a un lugareño, rompiendo la capa de hielo de un pilón para coger agua, por que decía que en casa no tenía agua por que se habían congelado las tuberías.

Como ya tocaba calentarse dando pedales, a la salida del pueblo nos esperaba una bonita subida, durante la cual hemos podido disfrutar de unas bonitas vistas de los pueblos de la zona (Higuera de las Dueñas, Sotillo, La Adrada, Santa María del Tiétar).

Desde el alto, tocaba descender hasta la carretera de Cenicientos a Pelahustán, por la cual teníamos que rodar durante unos kilómetros para luego desviarnos por un camino de regreso a Cenicientos, pero tuvimos la mala suerte de que estaban de montería por esa zona, y nos advirtieron que no pasáramos, así que nos jodieron el recorrido y tuvimos que volver a Cenicientos por la carretera, aunque no tiene nada de tráfico.

Como Gabriel se resintió de un problema en una rodilla a mitad del recorrido, José Pablo se quedó acompañándole mientras los demás nos adelantábamos para que Pablo los recogiera con el camión haciendo de "coche escoba".

Una vez nos reagrupamos al terminar la ruta, esta vez tomamos el refrigerio en un bar, donde mientras compartíamos las anécdotas de la mañana, calmábamos el apetito con los aperitivos.

En resumen una ruta muy bonita, con la pega de que una montería nos fastidió el recorrido, y en una mañana que al final se quedó buena pero que al principio hacía un frío de pelotas que la tropa combatió haciendo cuatro fogatas. Después de la anterior ruta en San Pablo de los Montes con la lluvia, este era el segundo curso de supervivencia en bici, en esta ocasión con el frío.

 

Domingo 13 de diciembre de 2009   (Cañita de la buena)

Aunque había una previsión de que iba a hacer una “rasca” de mucho cuidado, al final no ha sido para tanto y nos ha hecho una buena mañana. Hoy nos hemos juntado Perejil, José Pablo, Rafa, Alberto y Pablo, así que cinco “naranjitos”, además de David. Por parte de la U. C. han salido siete.

Hoy la sesión de debate de ruta ha dado como resultado ir a la antena de Robledo, así que después de los diez minutos de cortesía, nos hemos puesto “pies a los pedales”.

Como hacía algo de fresco, nada mejor para entrar en calor que subir por el camino de Pelayos. Al llegar al alto, nos desviamos a la izquierda para un poco más adelante girar a la derecha y bajar por el pinar hacia a la senda del cerro Valdenoches. Bajamos por dicha senda hasta la laguna de abajo, donde dejamos dicha laguna a nuestra izquierda y nos salimos de la senda para meternos por un camino a la derecha por el que fuimos a parar hasta la trialera que baja hasta el embalse de Picadas, en cuya bajada “nadie se bajó de la bici de manera rara”.

Continuamos rodando por la vía de Picadas hasta la carretera M-501, donde nos desviamos a la derecha para circular por la misma unos tres kilómetros, hasta salirnos a camino para empezar el ascenso hacia la antena de Robledo. En este punto fue donde David y Alberto abandonaron el grupo.

Y aquí empezaba “lo bueno” de la ruta, una subida sin apenas descanso, en la que era conveniente no mirar hacia arriba para no pensar en lo que nos quedaba hasta llegar a la antena. Así que cada uno se puso su ritmillo y al tran-tran, conseguimos llegar arriba, desde donde se divisan unas impresionantes vistas de toda la zona.

El descenso lo hicimos por la pista de zahorra que va a dar a la carretera de Robledo, desde donde nos dirigimos hacia Navas cruzando la M-501 y subiendo por la trialera que nos lleva hasta el pueblo.

De Navas hemos continuado la ruta hacia la urbanización “El Morro”, para bajar hasta la vía de Picadas. En el descansadero el grupo se ha partido de nuevo, ya que algunos de la U. C. tenían ganas de más caña y han decidido volver al pueblo subiendo por la depuradora y “las eses”. El resto hemos rodado por la vía con dirección a la presa, para después tirar hacia La Poveda y volver al pueblo por la vía.

La ruta ha sido muy bonita y cañera, y las cuestas que hemos subido no nos han dejado pasar frío. Algunos hemos llegado “maduritos” al pueblo, pero eso lo arregla una buena siesta.

 

Domingo 29 de noviembre de 2009   (El diluvio universal, por lo menos)

Hoy volvemos a alejarnos un poco de la comarca ya que como estaba previsto nos hemos ido de ruta a los Montes de Toledo. Habíamos quedado a las 7,15 en la estación de autobuses, y de los ocho que íbamos a ir nos hemos presentado "Eltiolavara", el "noesperoanadie", José Pablo, José Joaquín, Manolo "sacavirutas" y Rafa. Ha habido dos MARICONES (Pablo y Perejil) que se han rajao y nos han dejado tiraos.

Después de estar esperando por si aparecían, hemos salido del pueblo a las 7,25 mientras chispeaba un poco,  y llegábamos a San Pablo de los Montes pasadas las 9 de la mañana, así que entre que nos hemos preparado nosotros y las bicis, hemos empezado a pedalear a las 9 y cuarto aproximadamente.

Aunque el cielo estaba bastante negro, parecía que igual teníamos suerte y nos librábamos, pero nada más lejos de la realidad. Salimos de San Pablo por la carretera que va a Las Navillas, y cuando llevábamos un kilómetro de ruta empezó a llover, así que tuvimos que ponernos el chubasquero que todos llevábamos en previsión del tiempo, el mejor era  el de "noesperoanadie", que lo había comprado en los chinos y con el que parecía Caperucita Amarilla. En ese punto dejamos la carretera y nos pasamos al camino, siguiendo por un senderito entre robles muy bonito, por el que fuimos a parar a la Cañada Real Segoviana.

De allí continuamos ruta haciendo la subida por el camino de los baños de Robledillo, donde ya vimos que la lluvia iba en serio. Estaba todo negro y nos caía agua a mares, aquello debió ser lo que sintió Noé cuando el diluvio universal, ¡¡hacían falta ganas para ir en bici un día así!!. La subida no era muy dura, y la pista discurría por un robledal precioso.

Después de las penurias de la subida, entre un aguacero monumental y que parecía que el camino tenía pegamento, llegamos al alto donde apenas pudimos parar por la que estaba cayendo, y nos dispusimos a bajar hacia el valle de la Escamilla. Una bajada casi a ciegas en la que entre el agua que caía, el barro que levantaban las ruedas y las gafas llenas de agua, no se veía un carajo. Además del dolor que nos producían las gotas de agua o el granizo al darnos en la cara.

Al llegar al bajo, hicimos una rápida parada en la que José Pablo repartió una ronda de mazapanes que nos supieron a gloria. Agua no hacía falta beber, sólo con abrir la boca mientras pedaleábamos ya bebíamos.

Circulamos por la Cañada Real Segoviana, que estaba muy bien indicada, mientras veíamos  a un montón de buitres posados en el suelo cerca del camino, (igual estaban esperando a ver quien de nosotros se quedaba en medio del aguacero).

José Joaquín se quedó sin frenos y en vez de frenar con las zapatas, frenaba "con los zapatos", como a la antigua usanza cuando éramos pequeños, y eso que todavía quedaba la mitad de la ruta. (Para él casi fue un duatlon, por que tenía que bajarse de la bici en todas las cuestas).

Y así continuamos ruta, con los dedos de los pies haciendo "chuf-chuf", y los de las manos en proceso de congelación. Estábamos todos empapados y llenos de barro menos lo de debajo del chubasquero, y el "noesperoanadie" ya había perdido su super-chubasquero de los chinos e iba sólo con la chaqueta del uniforme.

Después de muchas penurias en forma de agua, llegamos a la última subida antes de volver hacia San Pablo, donde aún con el molinillo era difícil poder dar pedales. El terreno parecía que tenía manos para agarrarnos de las ruedas.

Cuando llegamos al alto y pudimos ver el pueblo, nos alegramos sólo de pensar que las penurias llegaban a su fin, (para todos menos para José Joaquín, que todavía tenía que hacer la bajada andando por que no tenía frenos).

Así que bajamos hasta el pueblo y nos dirigimos a la gasolinera, donde nos esperaba el autobús. Y así terminamos la ruta, con problemas para desmontar la rueda delantera de la bici para guardarla y quitarnos la ropa dentro del autobús por que los dedos de las manos estaban sin sensibilidad.

Después de la mañanita que habíamos tenido con algo más de cuatro horas encima de la bici para hacer unos 36 kilómetros y bajo un diluvio, el bocata nos supo a gloria aunque un caldito hubiera venido de perlas.

Así que pese a las inclemencias meteorológicas extremas, nos portamos todos como unos campeones, en especial Manolo, con sus 58 castañas, que aguantó como un jabato en una mañana de perros en la que otros MARICONES eligieron dejarnos tiraos, y es que es muy fácil dejar a la gente con el culo al aire cuando son otros los que organizan y se preocupan y tu no tienes que dar la cara por nada.

Domingo 22 de noviembre de 2009

Ya llegó el domingo, y por tanto otra jornada para darle a la bici. Además en esta ocasión se ha batido el récord de pelotón, ya que éramos un total de 17. De los “naranjitos” nos hemos juntado Gabriel, Javi “Eltiolavara”, Manolo “Sacavirutas”, Jose Pablo, Jose “Angelillo”, Perejil, Alberto, Pablo y Rafa, además de David, y el resto del grupo estaba compuesto por gente de la U. C.

Tal como anunciaba “Eltiolavara” en el foro, nos hemos dirigido hacia la Peña de Cadalso. Para entrar rápido en calor, nada mejor que empezar subiendo por el camino de Pelayos, donde algunos se lo tomaron en serio y otros subíamos a nuestra bola. Al llegar al alto, antes de bajar hacia la senda del cerro Valdenoches giramos a la izquierda para continuar subiendo. En el alto de antes de iniciar la bajada hacia el camino de San Martín, nos desviamos a la derecha para subir por un cortafuegos, desviándonos a la mitad por un camino muy bonito entre las encinas y que nos llevaba a salir a otro cortafuegos por el que tuvimos que hacer un descenso espectacular (véanse las fotos).

Llegados al pie del cuestón asfaltado donde hacemos el récord de velocidad, nos pusimos a subir por el mismo hasta llegar donde está a la puerta que va a parar a “El Encinar”, donde cogimos un camino que nos llevó a salir a la carretera N-403, que tuvimos que cruzar para poner rumbo a la Peña de Cadalso.

Después de cruzar la carretera, nos internamos en la zona de “los indios”, por donde fuimos a salir a las canteras al pie de la Peña. Atravesamos Cadalso para coger un camino hacia el arroyo del Tórtolas, y cruzar después la carretera para rodar por la vía hacia San Martín.

De San Martín de Valdeiglesias continuamos con dirección a Pelayos por la vía y después por Picadas, para volver al pueblo pasando por detrás del Safari.

Ha sido una ruta preciosa, ya que además de lo bonito del recorrido, el campo va cogiendo otra vez algo de verde. Han sido unos 62 kilómetros, con una primera parte muy cañera hasta llegar a Cadalso y que a la mayoría, sobre todo a los chavales de la U. C. se nos han hecho un poco largos.

Bueno, el próximo domingo visitaremos los Montes de Toledo, a ver si nos juntamos un buen grupo, por que con tanto señorito que tenemos en el Club…….

 

 

 

Domingo 1 de noviembre de 2009

Después de la ruta “light” y bonita del cañón del Guadalix, hoy de nuevo salimos por los alrededores del pueblo, y además con “record” de asistentes en un domingo normal, ya que nos hemos juntado ¡¡nada menos que catorce!!, y eso que han faltado algunos de los habituales como Jose Pablo y el “Noesperoanadie”. El grupo estaba integrado por Gabriel, Alberto, Rafa, Jose Joaquín, Javichy, “Eltiolavara”, Pablo (que ya era hora), Perejil, David, Javi Tresme y Juan Carlos de la U. C., nuestro amigo Paco, y dos debutantes, Alfonso el de Mariconchi y Pepe el de Machaco.

Como teníamos hablado desde el domingo anterior, la ruta elegida para hoy ha sido ir a San Martín de Valdeiglesias a ver el puente romano que queda al aire cuando baja mucho el nivel del embalse de San Juan.

Pusimos rumbo por el antiguo camino San Martín (el gurugú), donde los machacas pusieron un ritmo fuerte nada mas salir del pueblo, mientras algunos preferíamos subir tranquilamente reservando fuerzas. Solamente llevábamos un par de kilómetros de ascensión cuando el grupo sufrió la primera baja, a Pepe no le sentaron bien los primeros kilómetros cuesta arriba en su debut, pronto se cansó de sufrir y decidió poner pie a tierra y darse la vuelta para el pueblo.

El resto del grupo continuamos la ascensión cada uno al ritmo que quiso, hasta reagruparnos en la cima como hacemos habitualmente cuando subimos por ese camino. Una vez estuvimos todos, continuamos la marcha hacia San Martín, donde el siguiente punto de reunión fue la Ermita de la sangre nada mas cruzar la carretera. Atravesamos el pueblo para coger la carretera de la Virgen de la Nueva, que lleva a la cola del embalse. A mitad de la bajada, en una curva que hay una especie de mirador, hubo una nueva parada para reagrupar al personal, al tiempo que hacíamos el “momento barrita”. Fiel a su costumbre, Perejil no paró y siguió por la carretera a su puta bola, así que ya no le volvimos a ver el pelo en toda la mañana.

En ese momento empezó lo mas bonito de la jornada, decidimos dejar la carretera y bajar por un sendero que salía de la parte de atrás del mirador, que nos llevó a la urbanización “Costa de Madrid”, y de allí otro camino hacia unos riscos donde había gente practicando alpinismo. Nosotros continuamos bajando por otro sendero que nos llevó a salir justo donde los restos de la Ermita de la Virgen de la Nueva, para desde allí acercarnos a ver el puente, pero nos quedamos algo chafados ya que lo único que estaba al descubierto era un poco del arco central.

Después de otra parada para un nuevo “momento barrita” mientras disfrutábamos del paisaje, emprendimos camino de regreso por la carretera, donde el debutante Alfonso ya empezó a dar muestras de flaqueza en forma de tirón muscular. Al tran-tran volvimos por al carretera hasta San Martín, donde después de avituallar agua, pusimos dirección a Pelayos por el recorrido de la vía, para después enlazar con la vía de Picadas, donde Alfonso tuvo que parar de nuevo para estirar. Después de agruparnos en el alto de Picadas, el grupo cogió el camino que va por detrás el Safari, donde al llegar a la carretera a la altura de donde “el lobo”, el grupo se separó debido a que ya era algo tarde volviendo algunos al pueblo por la carretera y otros por la vía.

Ha sido una ruta de unos 55 kilómetros donde hemos disfrutado de una mañana de lujo, y de esa zona de pinares de San Martín. El debutante Alfonso cumplió muy bien a pesar de los calambres y esperemos que repita. El otro debutante, Pepe, esperemos que no se desanime y que vuelva a salir con nosotros, que al principio todos lo hemos pasado mal encima de la bici.

 

Domingo 25 de octubre de 2009 (Disfrutando de la bici y el paisaje)

Hoy de nuevo hemos realizado una ruta por la Comunidad y para esta ocasión el itinerario escogido ha sido “el cañón del río Guadalix”. Teníamos la salida programada para las 7,30 en la estación de autobuses, pero hemos salido algo más tarde por esperar al desertor de Pablo, que como no podía ser de otra manera, nos ha dejado “tiraos”. En esta ocasión sólo nos hemos juntado Gabriel, Perejil, José Pablo, Javi Duque y Rafa, un grupito bien avenido y en el que lo hemos pasado genial.

Después de acomodar las bicis en la furgo de Gabriel, hemos puesto rumbo a San Agustín de Guadalix, donde hemos llegado a alrededor de las 9 de la mañana., Como era día de mercadillo no hemos podido aparcar al lado del polideportivo, así que hemos dejado los vehículos en otra calle cercana.

Después de los pertinentes preparativos, comenzamos la ruta saliendo de San Agustín de Guadalix, desviándonos hacia una pista asfaltada del Canal, donde a los pocos kilómetros nos hemos hecho la primera foto de la jornada junto a un acueducto. Hemos continuado el recorrido por la pista durante unos kilómetros de subidas y bajadas, que aunque era sin mucha dificultad, Perejil hacía de las suyas y ponía un ritmo que nos llevaba con la lengua fuera.

Esta pista nos ha llevado hasta el muro del embalse de Pedrezuela, donde hemos hecho otra paradita para fotos. Parece que las amenazas hechas a Perejil de no volver a hacer mas rutas llanas si seguía dando caña dieron sus frutos, y a partir de ahí bajó el pistón y ya pudimos dedicarnos a disfrutar de los paisajes.

Continuamos la ruta y la siguiente parada fue en la plaza del pueblo de Pedrezuela, donde hemos hecho el “momento barrita” antes de hacer la parte más bonita de la ruta.

Al salir de Pedrezuela nos hemos desviado a la derecha por un camino para bajar hacia el Cañón del río Guadalix. El recorrido a partir de aquí es una pasada, un caminito que circula al lado del río y que recorre toda la ladera, y en el que hemos hecho varias paradas para disfrutar de las vistas. A la salida del cañón hay un desvío a la derecha que lleva a la “Cascada del Hervidero”, una pequeña cascada en la que merece la pena tomarse unos minutos de relax.

A partir de aquí hemos seguido el cauce del río hasta salir a un merendero a la entrada de San Agustín. Al llegar donde estaba la furgo, hemos decidido que el merendero era el sitio ideal para el avituallamiento de hoy, así que después de cargar las bicis y ponernos cómodos nos hemos dirigido hacia allí ansiosos por hincarle el diente al bocata.

Ha sido una ruta muy fácil, de unos 36 kilómetros de longitud, sin dificultades a reseñar e ideal para disfrutar de la bici. La zona del cañón es una pasada, con parada obligatoria en la cascada. Nos ha hecho una mañana de lujo, así que en términos generales, la ruta ha estado de P…… MADRE.

Hoy no nos hemos machacado, pero la próxima…………..

 

Domingo 11 de octubre de 2009 (La peña dejó hecha polvo a "la peña")

Otro domingo más dispuestos a dar pedales, y como veníamos debatiendo en el foro, decidimos machacarnos un poquito e ir a la peña de Cenicientos. Hoy nos hemos juntado un buen grupo, Gabriel, Perejil, Javi Morón "el noesperoanadie", Alberto, Javi "Eltiolavara", David, Jose "el Mara", que se ha animado a repetir, Lorenzo y Rafa, y además se nos han unido varios de la U. C., Juanjo Bene, Juan Carlos, Espartaco y Adrián.

Hemos salido del pueblo por la vía con dirección al Alamín, para continuar después siguiendo la orilla del río y desviarnos después hacia Almorox. Después hemos rodado por la carretera que va de Almorox a Cenicientos, que nos ha dejado bien maduritos, por que aunque parece tontería, va picando hacia arriba y si no lo tomas de tranqui de deja matao. Al llegar a Cenicientos hemos hecho el "momento barrita" antes de liarnos con la subida a la peña, y después de la paradita nos hemos puesto manos a la obra.

Así que allá nos hemos liado con la subida, cada uno a su ritmo para no quemarnos en la primera rampa, y poco a poco, pasándolas canutas como siempre que hemos hecho esta ruta, aguantando el sudor en los ojos, echando de menos unos cuantos piñones más grandes, y algunos haciendo algo de "senderismo" en las cuestas, hemos ido subiendo hasta reagruparnos en un "llano" después de pasar la parte mas jodida, antes del último kilómetro de subida.

Como las veces anteriores, hemos dejado en el alto las bicis y subido hasta la cima, al mirador, desde donde hemos podido disfrutar de unas vistas espectaculares tanto a la parte de Madrid como de Avila.

Y como premio después de la subida, pues hemos disfrutado de la bajada, donde Espartaco nos ha dejado a todos "acojonaos" con su bajada kamikaze, en la que pinchó tres veces, jodió la rueda, y al final tuvieron que ir a recogerle a la gasolinera de Cadalso.

Como se nos había hecho un poco tarde, la vuelta al pueblo ha sido por la carretera, donde "como es normal" a algunos se les olvida que no han salido solos, y aplican la norma de "marica el último", demostrando que les importa tres cojones lo que les pase a los que van detrás. Debe ser que no saben lo que significa la palabra "grupo".

Hemos llegado al pueblo sobre la una, en una mañana de un tiempo fenomenal para las alturas que estamos y con una buena paliza en el cuerpo después de 58 kilómetros y de haber conquistado "La peña de Cenicientos".

El domingo que viene, más.

 

Domingo 4 de octubre de 2009

Volvemos a territorio del pueblo después de la experiencia del domingo pasado por la sierra. Hoy no hemos juntado ocho con ganas de dar pedales, Perejil, Javi Morón, Jose Pablo, “Escartín” Lorenzo, Jose “Angelillo”, Javi “Eltiolavara”, Rafa, y un nuevo debutante, Jose “el Mara”.

Decidimos hacer la “ruta Perejil”, pero al revés, así que empezamos la mañana subiendo por el camino del gurugú, donde en la primera cuesta el grupo tuvo la primera baja. Javi Morón “el noesperoanadie” tuvo que abandonar debido a problemas mecánicos al tener el cambio como una carraca.

El resto del grupo continuó la ascensión, agrupándonos al llegar al alto. Continuamos después con dirección a San Martín de Valdeiglesias, donde estuvimos haciendo la “parada de avituallamiento” en el parque de siempre antes de coger la vía hacia Pelayos.

Realizamos el tramo entre San Martín y la gasolinera de Pelayos a un ritmo tranquilo, pero cuando empezamos el tramo de Picadas, no se sabe si es que había premio para los primeros, el personal empezó a dar caña estirando el grupo y llevándonos con la lengua fuera.

Como “eltiolavara” había ofrecido unas cervecitas a su salud con motivo de su cumple si llegábamos pronto al pueblo, decidimos volver al pueblo por detrás del Safari, mientras Perejil, a su bola (como casi siempre), ya había tirado con dirección a La Poveda. Salimos a la carretera donde “el lobo”, y de allí rodamos todos juntos hasta agruparnos en “El extremeño”.

Terminamos la ruta con las mencionadas cervecitas a la salud de “eltiolavara” que acompañadas unos choricitos nos supieron a gloria. El debutante Jose "El Mara" cumplió, aunque hay que decir que tuvo un debut “mas plácido” de otros debutantes anteriores. Esperemos que se anime más días.

 

Domingo 27 de septiembre de 2009 (Entre peñascales)

Hoy estaba previsto una nueva ruta por la Comunidad y alrededores, en esta ocasión nos disponíamos a realizar el recorrido entre Cercedilla y El Escorial. Habíamos quedado a las 7,30 en la estación de autobuses, desde donde iríamos en autobús hasta Cercedilla. En esta ocasión nos hemos juntado Gabriel, Perejil, José Joaquín, Juanto, Javi Morón, Javichy, José Pablo, Javi Duque y Rafa.

Llegamos a Cercedilla a algo más de las 9 de la mañana, y después de montar las bicis y prepararnos, empezamos la marcha con destino a El Escorial. Comenzamos la ruta saliendo de Cercedilla y cruzando la vía del tren, para después empezar una ascensión no muy dura aunque con la dificultad de algunas zonas pedregosas, donde José Joaquín cogió la primera "liebre" de la jornada, al quedarse atascado en las piedras y no poder sacar los pies de las calas, la caída se saldó con unos pequeños desperfectos de chapa y pintura, que fueron solventados.

Continuamos después la ascensión que nos llevaría a salir a la N-6, aunque mientras subíamos tuvimos que hacer una parada ya que Javichy tuvo un pinchazo que hubo que reparar, reagrupándonos después al llegar a la carretera, antes de ascender unos dos kilómetros que nos llevaron al alto del León.

Después de hacer una paradita para comer una chocolatina y hacernos una foto en la estatua del león, continuamos camino con dirección hacia Peguerinos, por una pista donde tuvimos que compartir la circulación con algunos coches.

Llegamos a un punto donde la pista continuaba hacia Peguerinos y donde nosotros nos desviamos siguiendo la ruta del GR-10 que nos indicaba el gps por una ascensión técnica y complicada debido a las rocas que había en el camino, y que obligaban a bajarse de la bici de vez en cuando. Esta ascensión nos llevo a un refugio de piedra abandonado donde hicimos una paradita para hacernos unas fotos.

En el descenso desde el refugio, Rafa cogió la segunda "liebre" de la jornada, cuando mientras bajaba por el pedregal que era el GR-10, la rueda delantera se clavó en una piedra y salió por encima del manillar, aunque fue una caída sin desperfectos, lo malo es que a la bici se le quedó la cadena atascada entre el molinillo y el eje y no había manera de sacarlo. Gracias a unos moteros que pararon y nos ayudaron se pudo solucionar la avería, aunque ello nos retrasó un buen rato.

Continuamos la ruta por el GR-10 de las narices, que era una senda llena de piedras en la que apenas se podía montar en bici, y en la que muchos tramos había que hacerlos andando o incluso con la bici al hombro, y después de ascender otro rato llegamos al refugio de "la naranjera", desde donde se podía ver una bonita vista del Valle de los Caídos. Desde allí nos esperaba casi lo peor de la jornada, una bajada por un pedregal y la posterior ascensión por una ladera con la bici al hombro, donde no sabíamos donde estábamos y donde Javichy ya estaba reventado y no paraba de echar pestes.

Por fin en el alto conseguimos llegar a un camino ancho y donde un motero nos indicó hacia donde teníamos que ir para acortar la ruta y bajar a El Escorial, ya que se nos había hecho tarde de narices.

Así que seguimos sus indicaciones y después de una ruta de cinco horas y media por fin llegamos a nuestro destino, aunque no pudimos tener el avituallamiento allí ya que el autobús tenía que volver al pueblo.

Llegamos al pueblo a las cuatro menos cuarto, y como teníamos pendiente comer el bocata, pues nos fuimos al parque que hay en la fuente de "El Eliseo", donde tuvimos un avituallamiento que nos supo a gloria mientras hablábamos de una posible excursión de fin de semana para el año que viene.

Así nos fué en una mañana en la que realizamos una ruta que era más para senderismo que para bici, y que hubiera sido bonita si el camino hubiera estado en unas condiciones mejores. Aunque nos faltó la ascensión final al monte Abantos, que no pudimos hacer ya que debido a las incidencias y a todos los tramos que tuvimos que ir andando nos pasamos de hora.

A ver si la próxima nos sale mejor.

 

Domingo 20 de septiembre de 2009

Después del paréntesis motivado por las fiestas del pueblo, el pelotón del MTB Villa del Prado vuelve a rodar. Para esta ocasión nos hemos juntado a las 9 en la plaza Gabriel, Jose Pablo, Javi Morón, Perejil, Rafa, David, y Juanjo "Bene". Después de debatir sobre que ruta haríamos, se decidió ir por un camino que no habíamos usado nunca como salida del pueblo, el antiguo camino de Almorox, que es el que sale del pueblo por la planta de hormigón con dirección a "El Encinar".

Como hacía mucho que no rodábamos por esa zona, no recordábamos lo que nos esperaba. La primera complicación empezó en el pequeño pinar que hay en la curva de "Valdegatos", para después tomar algunos cortafuegos con dirección a "El Encinar". Fue después de subir uno de esos cortafuegos, donde Rafa tuvo un corte de digestión y dejó en una cuneta el desayuno y la cena del día anterior. A pesar de la flojera momentánea y de las recomendaciones de los demás para que volviera al pueblo, continuó la ruta.

Después del "periplo" de los cortafuegos, salimos un tramo de carretera para meternos a "El Encinar" por la primera entrada, donde Gabriel nos hizo un "circuito urbano" hasta salir al camino que lleva a la urbanización "El Romillo", después giramos a la derecha para coger el camino que más tarde cruza la carretera M-507 y dirigirnos a la senda del cerro Valdenoches, para a continuación coger el camino de los forestales que lleva a la carretera de la Granjilla, por la cual bajamos hasta Pelayos.

En la plaza de Pelayos estuvimos avituallando agua y reponiendo fuerzas con la chocolatina, y después circulamos por la carretera M-501 hasta incorporarnos a la vía verde de Picadas, y después continuar hasta el pueblo pasando por La Poveda, donde nos encontramos a Paco, que había cambiado la bici por las zapatillas de correr.

Hemos llegado al pueblo a las 12,45 después de una ruta de unos 50 kilómetros que nos ha venido muy bien como toma de contacto de nuevo con la bici antes de la ruta del próximo domingo por la sierra y donde por esta vez no hemos tenido ninguna incidencia mecánica. A ver si tenemos suerte y el tiempo acompaña el próximo finde y podemos disfrutar de una bonita mañana de bicicleta.

 

Domingo 13 de septiembre de 2009

Domingo de fiestas, en principio no había salida del Club por que se suponía que el pelotón estaría "extradopado" por la cantidad de las diferentes bebidas alcohólicas ingeridas durante esos días, pero hubo un valiente que salió a desintoxicarse....¡¡JOSE PABLO!!. Así que mientras el resto estaría durmiendo "la mona" de la noche anterior, José Pablo cogió la bici y se fue a dar un rulo. La ruta fue una de las típicas de la zona, que es la de salir del pueblo por la vía con dirección a La Poveda, continuando hasta Picadas para después subir la cuesta de la depuradora y "las eses" y regresar al pueblo. Si señor, ¡¡¡Ole tus c...., José Pablo!!!.

 

Domingo 6 de septiembre de 2009

Pocos datos tiene el cronista sobre la ruta de este domingo. Se dieron cita para esta ocasión Gabriel, Perejil, Javi Morón, Lorenzo, Jose Pablo, David, Javi "Tresme" y su sobrino Luis, y realizaron el recorrido Villa del Prado-Aldea del Fresno-Villamanta-Villanueva de Perales-Villamantilla-Chapinería-Aldea del Fresno-Villa del Prado. Entre las incidencias de la jornada destaca el reventón de José Pablo, que se cargó la cubierta de una rueda y tuvo que llamar para que fueran a recogerle al no poder continuar.

 

Domingo 30 de agosto de 2009 (Otra "ruta perejil")

Otra jornada de calor y bicicleta en espera del paréntesis debido a las próximas fiestas del pueblo. En esta ocasión nos hemos juntado Manolo "el Presi", Javichy, Gabriel, Perejil, Juan Pedro "Tresme", Javi "Eltiolavara", que volvía después de un paréntesis de varias semanas,  José Pablo, algo convaleciente aún, Javi "Tresme", que hoy se animó a compartir con nosotros una mañana de bici mas "light" de las que tiene habitualmente, y Rafa.

Después de debatir durante unos minutos cual sería la ruta, la gente cedió el privilegio de elegir al "mas viejo" del grupo, así que "medio siglo" Perejil fue el encargado de guiarnos, por lo que los que le conocemos ya sabíamos cual sería la ruta.

Salimos del pueblo por la vía en dirección a La Poveda, para después continuar y salir a la carretera M-507 en la recta del safari. Hemos cruzado la carretera para circular por la carretera de Picadas hasta la presa. Después hemos recorrido toda la vía de Picadas hasta el final, girando hacia la subida de la depuradora y desviándonos después a la derecha para ir a Pelayos.  Después de cruzar la carretera de los pantanos para llegar a la antigua estación y enlazar con el tramo de vía que va hasta San Martín de Valdeiglesias, el grupo ha tenido un imprevisto, ya que Juan Pedro ha roto el cuadro de la bici, y ha tenido que llamar para que fueran a recogerle (esperemos que no sea una epidemia, que ya van dos cuadros seguidos, Manolo y ahora Juan Pedro).

El grupo continuó su ruta hacia San Martín donde hemos recuperado fuerzas y nos hemos avituallado de agua, y donde nos ha abandonado otro integrante, ya que Javichy se desvió para visitar a sus padres.

Seguidamente pusimos dirección a la vía pecuaria del Tórtolas, que nos llevó hasta la carretera de las canteras y que nos dejó bastante "pegadillos" a todos antes de afrontar la última subida, donde Manolo y Eltiolavara venían sufriendo lo suyo y estaban deseando llegar al pueblo.

Antes de afrontar la bajada del "record de velocidad" para volver al pueblo por el camino del Gurugú, Perejil tuvo un pinchazo por un habrojo,  y tuvo la suerte de que le acompañaban unos compañeros mas solidarios que él y le echaron una mano (a ver si toma nota).

Con más retraso de lo habitual llegamos al pueblo, en una mañana de mucho calor al igual que en los últimos domingos y donde en la puerta de la piscina nos encontramos de nuevo con Javichy, que había vuelto por la carretera.

El domingo que viene también se sale, aunque algunos estaremos en la playita. Los que salgan, que lo pasen bien y desintoxiquen el cuerpo antes de los cubatas que van a caer en las fiestas.

 

Domingo 23 de agosto de 2009 (¡¡Sorpresa, esta vez no me han dejao tirao!!)

¡¡Vaya sorpresa!!, aunque era fácil que se presentara en la plaza alguien más que el domingo anterior, no esperaba que hubiera tanta asistencia y hoy nos hemos juntado una buena tropa de nueve: Gabriel, Perejil, Javi Morón, Joselillo, Juanín, Juan Pedro “Tresme”, que repetía de nuevo después de su accidentado debut, Manolo “el Presi” (que ya era hora de que se le viera el pelo), David y Rafa.

Hoy hemos hecho la ruta a propuesta de Javi Morón “Elnoesperoanadie”. Hemos salido del pueblo por la vía con dirección a La Poveda, para salir a la carretera en la recta del safari y girar a la derecha con dirección a Aldea del Fresno. Al llegar al parking del puente hemos cruzado la carretera para circular por la orilla del río y callejear un poco hasta llegar al puente de la carretera de Chapinería, la cual hemos cogido para después desviarnos a la derecha por la vía pecuaria que sube hasta Chapinería.

En la subida ya se notaba que iba a hacer un calor de narices, y David ya empezó a darse cuenta de que la mañana se le iba a hacer un poco pesada. Como la subida a algunos se les atragantaba un poco, nos reagrupábamos de vez en cuando hasta llegar a Chapinería, la cual atravesamos para cruzar la M-501 por el paso elevado y circular por el camino de la planta de hormigón hacia Navas del Rey.

En Navas hemos hecho la parada de avituallamiento en la Plaza, refrescándonos en la fuente y rellenando las botijas de agua y hielos, la paradita nos ha venido de maravilla, pues se estaba de lujo a la sombra y con el frescor que desprendía la fuente.

Una vez estábamos todos listos, hemos salido de Navas por la carretera del puerto, para ir hacia la urbanización de La Rocha, la que hemos atravesado para después bajar hasta el puente de San Juan, donde hemos cogido el trozo de carretera para poder llegar hasta la depuradora para afrontar la ascensión más dura de la jornada.

Así que bajo una buena solana, nos hemos puesto a subir por “la asfaltada”, donde cada uno subía a su ritmo y donde David pasó las penalidades mas duras de la jornada. Esa fue la última vez que vimos a Perejil, que siguiendo con sus costumbres, pasó de todos y se fue sin querer saber nada del grupo. (A ver si algún día se encuentra con la horma de su zapato en forma de avería mecánica cuando esté solo por el campo y así se le quita esa p… costumbre que tiene).

El resto nos reagrupamos en el alto, y decidimos de ir por la senda del cerro Valdenoches, ya que la subida de “las eses” se haría muy dura con el calor que hacía y David no iba para muchas alegrías. Circulábamos por la senda cuando Manolo nos comunicó que tenía una avería mecánica grave, ¡¡había partido el cuadro!! (la bici no pudo aguantar más la “hermosura” del chaval y petó), así que tuvo que ir el resto del camino despacio para que la burra no se le dividiera en dos. Y después David, que las estaba pasando canutas, vió el cielo abierto en la charca de arriba, y pidió al grupo hacer un receso para darse un chapuzón, lo que a los demás nos dio cierta envidia por lo buena que decía que estaba el agua.

De allí continuamos ruta para llegar al camino de San Martín, y bajar al pueblo por el Gurugú, donde Juan Pedro (que hasta el momento estaba intacto) en el descenso tuvo problemas para controlar la burra y estuvo a punto de descabalgar, y aunque se libró de probar el suelo, no se libró de los arañazos y raspaduras que se hizo con la misma bici, lo que posteriormente fue motivo de las coñas de los demás, ya que otro día más volvía a casa hecho un Cristo.

Así que como la jornada había sido de un calor de huevos, hicimos una paradita en la piscina, donde cayó un rápido refrigerio, y después nos acercamos a la chopera de La Florida, para ver la carrera de MTB, donde los nuestros tuvieron suerte dispar.

Hasta el próximo domingo. A ver si de nuevo nos juntamos un buen grupito.

 

Domingo 16 de agosto de 2009 (Crónica de una ruta en solitario, parte I)

Pues eso, como dice el título, fue una ruta en solitario, lo de la parte I es porque me parece que el próximo domingo ocurrirá lo mismo. Con la excusa de la carrera de carretera del pueblo, hubo deserción masiva, así que a la hora convenida en la plaza sólo estaba el chache Rafa (o sea, yo).

Viendo que el pelotón sólo lo formaría uno, pues decidí hacer una ruta "al estilo Perejil", para rodar. Así pues me puse en camino por la carretera del Alamín, continuando después por el camino que lleva a Almorojuelo  donde en un tramo cuando rodaba cerca de las choperas del río, me acompañaron en la ruta una manada de varios gamos, que corrían en paralelo a mí intentando saltar la valla y atravesar el camino para cruzar al otro lado, a continuación giré a la derecha para dirigirme a Almorox.

Una vez en Almorox, puse rumbo a Cenicientos por la carretera, donde a pesar de ser pronto ya se notaba que "Lorenzo" iba a calentar de narices. Llegué a Cenicientos un poco antes de la hora del sorteo de los toros, ya que había gran expectación en la plaza. Hice la paradita para comer unas barritas y reponer fuerzas, y retomé carretera con dirección a Cadalso, donde luego me dirigí hacia la carretera de las canteras hasta salir a la N-403, girando a la derecha para posteriormente cruzar la carretera y volver al pueblo por el camino del Gurugú.

En total, un periplo en una mañana calurosa por los pueblos del suroeste de Madrid de unos 52,5 kilómetros, la mayoría por carretera aunque de las que apenas tienen tráfico, que aunque no me gusta mucho, fue mas que nada por seguridad, ya que al ir sólo si voy por el campo y algo pasara igual cuando me encontraran estaba fosilizado.

Espero que el próximo domingo se anime alguien más, aunque siendo la carretera de MTB del pueblo..........

 

Domingo 9 de agosto de 2009 (El tostonazo)

Hoy el grupo ha menguado bastante, alguno usará de excusa que es,tuvo en la ruta nocturna, pero otros que no participamos y nos acostamos aún mas tarde estábamos otro domingo más a las 9 en la plaza sin fallar.

Nos hemos reunido sólo cuatro, Gabriel y Perejil (que también habían hecho la nocturna), Rafa, y "Elnoesperoanadie" Javi Morón.

Para decidir dónde íbamos dejamos hablar a Perejil, y como no podía ser de otra manera, se empeñó en que teníamos que llanear, que ya habíamos subido bastantes cuestas el domingo anterior, así que le dejamos que indicara el camino.

Salimos del pueblo por el camino de los palomares, calentando las piernas por la cuesta. Al llegar al camino que sube al encinar, giramos a la izquierda donde Macetero para bajar hasta la carretera del Alamín, por la que circulamos un poco hasta meternos por la urbanización "Las Hoyas" para ver el nuevo asfaltado.

Salimos de "Las Hoyas" y cogimos dirección Almorox, donde en la Plaza estuvimos debatiendo sobre hacia donde continuar la ruta. Perejil con su "emperejilamiento" de que había que llanear se empeñó en que fuéramos hacia Paredes de Escalona, así que cogimos carretera y nos dirigimos hacia el objetivo. De Paredes de Escalona seguimos por carretera hacia Aldeaencabo de Escalona, y de allí a Escalona (muchos Escalonas en la jornada de hoy). De Escalona cogimos un camino hacia Almorojuelo, donde paramos para ver el río antes de continuar por el camino del Alamín y después por carretera hasta el pueblo.

En total, una ruta de 50 kilómetros aproximadamente con bastante de carretera, un tostonazo para los que nos gusta un poco más de caña, pero bueno, otra vez será. Llegamos al pueblo a las doce y cuarto aproximadamente, y en la Plaza del pueblo cayó un refrigerio rápido que nos supo a gloria en el calor de la mañana.

A los que se animen, nos vemos el próximo domingo a las 9, aunque se celebre la Clásica de carretera en el pueblo.

 

Domingo 2 de agosto de 2009 (La etapa reina)

Ya está aquí el domingo para pedalear, y hoy nos hemos juntado en la plaza Gabriel, Perejil, Javi Morón “El noesperoanadie”, Rafa, Javi “Eltiolavara”, Juanín “El Juvenil”, Jose Pablo (que volvía después de las vacas), y dos nuevos integrantes, Juan Pedro (Tres Metros), y nuestro amigo Paco, con el que no compartíamos ruta desde hace muchísimo tiempo y que nos ha alegrado ver de nuevo. En total, un grupito de 9 dispuestos a pedalear un poquito.

Como el debutante Juan Pedro decía que cogía la bici por segunda vez, se decidió hacer una “ruta llana” para que tuviera un “bautizo fácil”, así que para empezar nos pusimos a subir por el camino de San Martín, donde a los pocos metros Juan Pedro tuvo el primer percance de la jornada, cuando al quedarse “clavao” en una subida, no pudo sacar el pie de la cala y se fue al suelo, haciéndose un corte en la pierna con una piedra. Aunque acordándose del “puto tabaco” y teniendo que echar pie a tierra alguna vez, consiguió llegar al alto, donde le hicimos “un remiendo” de la herida con kleenex y cinta aislante que llevaba Perejil.

Aunque Juanín le propuso abandonar el grupo y hacer una ruta mas light, Juan Pedro no se rajó y dijo que estaba dispuesto a hacer lo mismo que los demás, así que continuamos camino con dirección a San Martín, donde en un llanito estuvimos tomando un poco de aire mientras debatíamos sobre que podría ser (no sabemos si es una tumba antigua o un abrevadero) un hueco tallado que hay en una gran piedra, saneamos la herida de Juan Pedro y continuamos la marcha, girando posteriormente a la derecha para subir por detrás al Alto de la Mira (1038 metros), lo que popularmente llamamos “El Vértice”, donde todos tuvimos que sacar el molinillo a pasear para poder subir, y aún así casi todo el mundo tuvo que poner pie a tierra.

Una vez en la cima nos comimos la chocolatina mientras disfrutábamos de las vistas, y nos hacíamos unas fotos con el “tótem” de madera que nos encontramos allí. También comprobamos que “el mochilón” de Javi Morón “el noesperonadie” no está lleno de bollos como todos pensábamos, sino que lleva una botella de agua congelada que nos vino de perlas durante la jornada. Después de haberlas pasado chungas durante la subida ya tocaba disfrutar un poco, así que emprendimos el descenso que nos lleva a los pies del Cerro Valdenoches (902 metros), donde nos hicimos otra foto y pusimos otro poco de cinta aislante a Juan Pedro antes de empezar la subida hacia las antenas.

Coronamos el cerro, con Juan Pedro mojándole la oreja a Perejil en la subida (está claro que las subidas a Piry se le atragantan), y de nuevo otro rápido descenso antes de afrontar la rampa mas difícil de la jornada y que nos lleva a coronar la tercera cumbre de la jornada, el Cerro de las Mucas (824 metros).

 Y por fin llegaba lo más divertido de la jornada, el descenso por las “zetas de Pelayos”, donde unos pudimos disfrutar de una bajada técnica y bonita y otros no tuvieron tanta suerte y probaron el suelo. Jose Pablo se pegó una buena costalada y Juan Pedro por evitar atropellarle se fue de ruta entre las jaras. En el punto de reunión y mientras esperábamos la llegada de Paco, Juan Pedro nos comentó que aún se había pegado otro piño contra una encina, ¡¡¡¡no había mas que verle, estaba hecho un Cristo por todos lados!!!.

Ya decidimos que se había terminado lo duro y que era cosa de poner rumbo de vuelta al pueblo, y como andábamos más secos que el desierto de Arizona fuimos a la gasolinera que hay a la entrada de San Juan para reponer agua, donde después de unos traguitos frescos y cuando nos disponíamos a ir hacia Picadas, Juan Pedro se dio cuenta que había perdido el móvil en uno de sus percances en las zetas, así que nos tocó volver a por él.

Después de un buen rato de subida por las zetas el móvil apareció, y por fin pudimos emprender viaje de vuelta, tirando hacia el embalse de Picadas. Al llegar a la presa, con la coña de las obras, tuvimos que hacer una operación de trasvase de bicis de un lado a otro de la grúa, que entre tres se hacia sin problema.

Así que ya nos quedaba el último “escollo”, la subida de Picadas, que realizamos sin problemas, para después meternos por el camino de detrás del Safari, e ir a salir donde el desguace del lobo, y como ya era muy tarde tomamos los pocos kilómetros de carretera que nos separaban del pueblo.

La “etapa reina” concluyó en la puerta de “El Extremeño”, cerca de las dos de la tarde, con una buena paliza encima y cuando ya en los móviles de todos sonaban los números “de las parientas”, dispuestas a echar la bronca porque imaginarían que estábamos liados a cervezas. Ha sido una de las etapas más cortas que hemos hecho (unos 42 kilómetros), pero muy bonita y de un nivel bastante alto. El debutante pasó la “prueba de fuego” con nota y se portó como un jabato, aunque según venía de heridas no se sabía si venía de montar en bici o de la guerra. Esperemos que no se desanime, que los inicios son duros para todos aunque luego se nos olvide y le veamos la próxima jornada. Y lo mismo a Paquito, a ver si se anima más a menudo a acompañarnos.

Hasta la próxima.

"Eltiolavara sufriendo en la subida"

De paseo por el monte........

Jose Pablo a patita también

Juanín llega arriba con mala cara

Perejil y Juan Pedro, asfixiados pero arriba

El grupito con el "totem" (I)

El grupito con el "totem" (II)

El tipo serrano de Perejil

El pantano al fondo

Como molan las bajadaaaaaaaaaaassssss

 

 

Domingo 26 de julio de 2009 (Vaya mariconada de ruta)

Son las 9 en el reloj de la plaza, en una jornada que se prevé de un calor de narices. Faltan algunos de los clásicos, como Escartín y Eltiolavara, será que los “abuelillos” están achacosos, y también Jose Pablo, lo que nos ha sorprendido, esperemos que no se haya cansado ya de nosotros. Nos hemos juntado Perejil, Javichy, Gabriel, Javi Morón “el noesperoanadie” y Rafa.

Con sus ganas de llaneo, Perejil propone ir a Valmojado, con lo que ponemos rumbo por la vía con dirección a La Poveda para salir después a la carretera en la recta del Safari. Nos incorporamos a la carretera con dirección a Aldea del Fresno, donde Perejil empieza a hacer de las suyas y a tirar del grupo. Una vez llegamos a Aldea, giramos a la derecha donde el parque del kiosco para tomar a la vía pecuaria que va hacia Villamanta, que dicho sea de paso, parece un tobogán de los baches que tiene y no paras de ir dando botes. Al llegar al cruce con la carretera Villamanta-Méntrida, tomamos dicha carretera con dirección a Méntrida para acortar la etapa, donde a la sombrita hicimos la parada de avituallamiento mientras charlábamos sobre el coste de la luz y el agua. Tras unos minutos continuamos la marcha por la carreterilla que va hacia Calalberche, donde a la altura del mercadillo cruzamos el río para llegar a La Poveda, con un “refrescao” de piernas que nos vino muy bien, además de aprovechar para lavar las zapatillas sin sacarlas de los pies. Y después de que Gabriel se diera una ducha refrescante con los aspersores que regaban donde el kiosco, y de que Javichy entrara a la ermita a rezar a la Virgen para ver si le pone en forma, continuamos el camino hacia el pueblo. Nada mas subir la cuesta nos desviamos a la izquierda para volver por el camino de la aceña, que va a dar a la carretera del hospital, y de allí hasta el pueblo de relax.

Hemos llegado unos minutos después de las 12, después de recorrer unos 48 kilómetros aproximadamente. La etapa ha sido light y con bastante asfalto, lo malo era la chicharrera que hacía en algunos momentos. El próximo domingo no dejaremos hablar a Perejil “el tío llaneo”, y a ver si nos machacamos un poquito más.

 

Domingo 19 de julio de 2009 (debut con victoria) by "El noesperoanadie"

Hoy había muchas bajas, lo cual era normal ya que no había merienda gratis al final de la etapa y los triperos cada uno tenía su excusa.

A las 9 en la plaza del pueblo estábamos: El invitado de lujo, José Pablo, los sin uniforme oficial Joselillo “el cabreado” y Juanín “el juvenil” y los uniformados Javi-1 “el hijo de Kiko”, Javi-2 “el Perejil” y Javi-3 “el noesperoanadie”.

El Pere como veterano del grupo decidió llanear y empezamos la ruta por la antigua vía del tren con dirección a Almorojuelo, una vez allí seguimos por la carretera y antes de llegar a la finca de los caballos, cogimos el camino a mano izquierda dirección a Escalona.

Antes de llegar a escalona y encima del puente de la carretera de circunvalación, Javi-1 tuvo la única avería mecánica de la jornada, pinchazo en la rueda trasera, que arregló el mismo en menos tiempo que lo que tardan en cambiarles las ruedas al Renault de Alonso.

Cruzamos escalona y decidimos continuar hacia paredes por la carretera, donde el rebaño seguía agrupado, sin dar nadie ningún síntoma de flaqueza. Por cierto, descubrimos un nuevo campo de golf justo al final de la bajada, aunque no sabemos si estaba operativo o terminándose de construir.

Una vez coronado paredes de escalona, atravesamos el pueblo para empezar a subir por un camino dirección a Cenicientos casi a la aventura, ya que sólo un par de miembros del equipo habían pasado una vez por allí y de esto hacia ya varios años, no obstante y a pesar de que estuvimos más perdidos que el zumbao que sale en Cuatro, no nos dio por mear y guardarlo en los bidones por si acaso nos deshidratábamos.

Cuando empezábamos a dudar si nos dábamos la vuelta o llamábamos al 112, Joselillo dijo ¡¡Por esa puerta estoy seguro!! Pero ¡¡¡¡cuidado está electrificado!!!!. Así que sin dudarlo un instante, le dejamos pasar a él primero. Cogió su bici como si no pesara, la pasó al otro lado de la puerta con cuidado y a continuación y realizando la tijera pasó por encima del teórico cable con tensión, enganchado a una batería, dándole de lleno en sus partes nobles. Evidentemente no tenía ni gota de tensión, así que pasamos todos y hicimos una parada técnica para comernos la galleta, bebernos el agua y comentar lo que pudo haber pasado, aunque por lo menos Joselillo el cupo de descendientes ya lo tiene asegurado.

Seguimos la marcha y después de varios kilómetros más, encontramos la carretera que iba a parar a Cenicientos, cruzamos el pueblo dirección a Almorox y hacia la mitad de la bajada, decidimos acortar por un camino que en teoría nos llevaría al Romillo. Ahí llegó el momento más sorprendente de la mañana, ¡¡¡¡¡¡¡el Pere, se queda atrás!!!!! y tenemos que estar parando para esperarle en varias ocasiones, ¡¡cuanto les habría gustado ver este momento a algunos!!.

Una vez completado dicho camino, no sabemos cómo, pero salimos a 100 metros del cruce de Almorox/Cadalso, donde tras algunas dudas de por dónde continuar, el Pere tiró carretera adelante y no nos dio otra opción que seguirle con el consiguiente cabreo de su primo, así que tomamos dirección al Encinar por la carretera. Aquí paso lo inesperado, Javi-3 “el noesperoanadie” haciendo honor a su apodo, puso el plato del medio, piñón 3 y saco de rueda al resto del grupo en el inicio de la subida, Joselillo haciendo labores de gregario se puso en cabeza del grupo para abortar la escapada incluso dándole voces al escapado para que parara, pero no le valió de nada, era su terreno, por donde se había estado preparando estos meses atrás y al final sacó aproximadamente 2 minutos de ventaja en la entrada del polígono en 1 Km. de subida y siete de descenso. Javi-2 llegó el último reventado.

Al final 60 Km. para el cuerpo en 3 horas y media, que por la dificultad del terreno no está mal. El próximo domingo a las 9:00 en la plaza empezará una nueva aventura. Un saludo.

 

Domingo 12 de julio de 2009 (Las cabras estarían en su salsa)

Hoy de nuevo era el turno de una ruta “fuera de las fronteras de Villa del Prado”, en esta ocasión se trataba de la “Vuelta al embalse de Burguillo”, una ruta que hemos hecho siguiendo las indicaciones del GPS y de la que sólo conocíamos la primera parte por haberla realizado años atrás.

A las 8 en la estación nos hemos juntado todos los convocados, Lorenzo, Perejil, Alberto, Manolo el Presi, Javichy, Juanto, Manolo Beades, Manu, Jose Pablo, Angelillo, Jose Joaquín, Kiko, Javi, Juanín, Rafa y Gabriel, un total de 16, en lo que hasta ahora ha sido la participación más numerosa en una excursión del Club.

Después de solucionar unos problemillas de logística con el transporte, hemos cogido camino hacia Las Cruceras, punto de partida de la ruta, y desde donde hemos empezado a dar pedales alrededor de las 9,00.

Esta vez, para ir calentando las piernas, nada mas empezar nos esperaba una subida de 10 kilómetros, en la que hubo que hacer varias paradas por que pronto empezamos con las incidencias.

En la barrera de entrada al Valle de Iruelas, a Kiko se le jodió la bolsa de herramientas, que arregló con un alambre, y 200 metros más adelante, Manu tuvo el primer pinchazo de la jornada, que se arregló en unos minutos y pudimos continuar el ascenso por la ladera del cerro Monteagudo, con dirección al collado del cerro Morales, desde donde disfrutábamos de unas vistas preciosas del embalse de Burguillo.

Cuando quedaba menos de un kilómetro para coronar, Kiko tuvo la primera rotura de cadena de la jornada, y Javi nos demostró sus habilidades como reparador de cadenas, aunque no iba a ser la única vez, ya que arriba le esperaba la cadena de “Escartín” Lorenzo para arreglarla también.

Así que hicimos parada de reagrupamiento y avituallamiento en la "fuente Covachuela", donde nos tomamos unos minutos de relax antes de hacer el descenso por las zetas. Al llegar a la barrera que delimita la zona de la reserva del Valle de Iruelas, en vez de bajar a Navaluenga, continuamos a la derecha con dirección al camino de Trampalones para bajar hasta la orilla del embalse, y aquí fue donde empezó lo bueno………..

¡¡¡¡Menudo descenso!!!!. No sabemos lo que serán los Trampalones que dan nombre al camino (si se le puede llamar así), pero muchos probamos el suelo y estuvimos a punto de pegarnos un buen “trampalonazo” algo más serio. El camino (o lo que sea), estaba lleno de pedruscos, palos, raíces y regueros, y en algunas zonas estaba en un estado que había que bajarse de la burra para no romperse la crisma. Aún así a algunos nos encantó ya que buena parte del descenso podía hacerse subido, aunque era muy técnico y con riesgos.

Después del animado descenso, llegamos a la orilla del pantano en una zona llamada “Las Mazudas”, desde donde giramos a la izquierda con dirección hacia la cola del pantano y fuimos por un sendero bastante técnico también, hasta convertirse en un camino ancho y llevarnos a “El rincón”, donde cruzamos a la otra orilla.

Ya en la orilla derecha del embalse circulamos durante unos kilómetros por carretera, donde hubo que hacer otra parada para arreglar el pinchazo de Javichy, continuando después hasta coger de nuevo un camino que nos llevaría bordeando el embalse por la orilla, y donde en una cuesta bastante chunga Manolo el Presi rompió la cadena (tercera rotura de la mañana), y de nuevo Javi tuvo que hacer de mecánico para sacarnos del apuro.

Este camino nos llevó hasta la carretera N-403, donde nos incorporamos en el puente y por la que emprendimos el regreso hasta los coches, no sin antes tener que hacer otra parada para dar aire en una rueda a Jose Pablo, que también había pinchado, en lo que sería el último incidente de la mañana.

Al llegar a los coches, disfrutamos del clásico avituallamiento sólido y líquido (sobre todo líquido), ya que veníamos secos, y emprendimos el regreso al pueblo, donde estábamos aproximadamente a las dos y media.

En resumen, una ruta a la aventura (es lo que tiene guiarse por el GPS), en mi opinión muy bonita y en la que hemos hecho “mountain bike” de verdad, aunque algunos hayan “echado pestes” en algunos momentos por lo chungo del recorrido (no les falta su punto de razón), donde las bicis a pesar de las averías y pinchazos aguantaron bien “la tralla” que llevaron, y donde por suerte no hubo ningún percance humano.

Esperemos que la gente se lo pasara bien a pesar de “los roces” y que se animen seguir participando en las excursiones.

 

Domingo 5 de julio de 2009

Hoy el grupo ha menguado algo y sólo nos hemos juntado Gabriel, Duque, Rafa, Jose Pablo (que repite a por más cañita), Jose “Angelillo” y aunque un cuarto de hora tarde y hubo que estar esperando, Perejil. Escartín nos ha abandonado para irse a cazar conejos (de los de campo) y el Presi, aunque ha vuelto del exilio, está muy vago y no ha salido, además su bici no le deja subirse encima hasta que no adelgace.

Hemos empezado subiendo por el camino de San Martín, con Perejil y Angelillo tirando del grupo, y los demás al tran-tran para no desgastar fuerzas. Al llegar al alto, hemos tenido que parar por que a Perejil……¡¡se le había salido la suela de la zapatilla y tuvo que meterla con un palo!!, ¡¡Vaya tela, el mamón las tiene ya que no las quieren ni los gitanos!!. Duque se la tiró (la zapatilla) entre las chaparras, pero como nos hacia falta para continuar la ruta la fuimos a buscar.

Continuamos después con dirección a San Martín, cruzando la carretera de la granjilla, y bajando después hasta el camino que sube desde S. Martín a la N-403, el cual cogimos a la izquierda hasta la carretera, donde hicimos una paradita para comer una chocolatina y después bajar a la vía verde del Tórtolas por el sendero que hacía siglos que no íbamos, donde Gabriel y Angelillo nos mostraron lo “piraos” que están en las bajadas (alguno se deja un día los piños en un arbol).

Recorrimos la vía del Tórtolas hasta la carretera de Cadalso, la cual cruzamos y continuamos con dirección a Entrepinos para después girar a la izquierda y subir por camino a Cadalso, donde en la gasolinera avituallamos agua fresquita. Ya de vuelta para el pueblo fuimos por donde se celebra el open, una zona muy bonita entre pinos y que después de un descenso muy entretenido, nos llevó hasta la carretera de las canteras.

De ahí fuimos por carretera hasta desviarnos de la N-403 y coger el trozo semi-asfaltado para ir hacia la senda del cerro Valdeloches, donde en la cuesta, el “animal” de Gabriel cogió los 83,6 km/h (record del club). Y terminamos la ruta bajando al pueblo por el camino de San Martín.

Para celebrar el fin de ruta, paramos a hidratarnos en la terraza de la piscina, donde Perejil estrenó la nueva norma del “Pagafantas” (el último que llegue a la plaza por la mañana, paga la ronda). Al salir de la piscina, nos encontramos de nuevo a un desertor (S. M), que para no variar había salido a su bola (él se lo pierde), los demás nos lo pasamos genial saliendo en grupo.

Para terminar la mañana, subíamos por la cuesta de la piscina de regreso a casa y a Perejil se le salió la cadena y se dio con la barra de la bici en los h...... ¡¡que dolorrrr!!!. Menos mal que ya tiene hecho el cupo de descendientes, y además dice que apenas usa "el aparatejo".

Ale, a prepararse para el próximo domingo, que tenemos excursión.

Perejil arreglando la suela con un palo

Poniéndose de nuevo las albarcas

Joselito, Perejil y Rafa en un descanso

Perejil comiendo piñones en el abrevadero y eltiolavara descansando

Domingo 28 de junio de 2009  (Cañita para el cuerpo)

Hoy nos hemos juntado en la plaza Gabriel, Perejil, Jose Joaquín, Juanjo Bene, Rafa, Duque, “Escartín” Lorenzo, que de nuevo se unía al grupo después del paréntesis vacacional y un nuevo debutante, Jose Pablo. En total un buen grupito de 8 dispuestos a disfrutar de una mañana de bici.

Para que el debutante tuviera un “bautizo” fácil, se decidió ir nada menos que a la Peña de Cenicientos (tócate las narices). Así pues, salimos del pueblo con dirección a la vía de Almorox, hasta llegar al final y girar a la derecha para subir al Encinar por el camino del tío Vence. Al llegar al Encinar, hemos rodeado la urbanización por la zona de los toboganes para ir calentando, una zona bonita pero dura, lo malo es que habían pasado “la oruga” por el cortafuegos que bordea El Encinar y han dejado el terreno suelto y de pena para ir en bici.

De allí cogimos el camino que nos llevó a la urbanización de Pinar de Almorox, donde Gabriel nos abandonó para hacer las labores de “manager” en la carrera musical de su hijo. El resto cogimos un trozo de carretera hasta la urbanización del Romillo (para no variar, Perejil salió zumbando llevándose a Juanjo detrás, se pasaron el desvío y hubo que llamarles por teléfono). En el Romillo nos incorporamos al camino que sale a la carretera entre Almorox y Cenicientos. A continuación rodamos por carretera los 5 kilómetros hasta llegar a Cenicientos, donde mientras algunos reponían agua, Rafa se hizo con una nueva burra que dejaba la “superbici” de carbono de Juanjo a la altura del betún.

Así que una vez avituallados de agua, emprendimos el ascenso a la Peña, donde los máquinas Lorenzo y Juanjo se escaparon seguidos de Jose Joaquín, y el resto se quedó para subir a su ritmo, y aquí no hizo falta darle un toque a “Speedy” Perejil para que no fuera a su bola ya que se vio que no estaba para bromas, y después de ir con el molinillo y casi caerse de la bici decidió poner pie a tierra y subir andando.

Como se hacía un poco tarde y algunos tenían que volver al pueblo pronto, al llegar a las ruinas del monasterio nos reagrupamos y decidimos de no coronar y emprender camino de regreso al pueblo. Hicimos el descenso por el camino que va a parar la Presa y de allí cogimos carretera hasta Cadalso, donde de nuevo avituallamos agua en la gasolinera y después continuamos por carretera hasta el pueblo.

Hemos recorrido unos 55 kilómetros, incluida la parte más dura de la ascensión a la Peña de Cenicientos. La mañana ha sido muy buena y con una temperatura agradable, sin hacer mucho calor, y el debutante estuvo a la altura en el día de su estreno, esperemos que no tenga muchas agujetas y se anime a seguir saliendo con nosotros.

El debutante estrenándose en los toboganes del Encinar

La nueva burra de Rafa

 

Domingo 21 de junio de 2009

Hoy de nuevo el grupo ha vuelto a aumentar, aunque de nuevo hemos echado en falta a “Escartín” Lorenzo, que andaría por alguna parte persiguiendo a los conejos. Nos hemos juntado siete en la plaza, Gabriel, Perejil, Javichy, Javi Duque, Jose, Rafa y de nuevo el principiante David.

Hemos decidido ir a Colmenar de Arroyo a ver los toros bravos, así que hemos marchado por la vía con dirección a La Poveda, para salir a la carretera en la recta del safari y girar a la derecha con dirección a Aldea del Fresno. Al llegar al puente hemos pasado por debajo para circular por la orilla del río y callejear un poco hasta llegar al puente de la carretera de Chapinería. Hemos cogido dicha carretera para después desviarnos a la derecha por la vía pecuaria que sube hasta Chapinería. En la subida el principiante se ha portado bien, y Eltiolavara ha tenido un amago de ciática, aunque ha podido continuar ruta sin problemas.

En la plaza de Chapinería hemos avituallado, y después de cruzar la M-501 por una pasarela, hemos circulado hacia Colmenar de Arroyo, donde hemos estado viendo los toros y donde hemos vuelto a comprobar que a Perejil se le ponen “los pelos como escarpias” cuando ve unos bichos con cuernos.

Después hemos cogido dirección a Navas del Rey, donde en la plaza hemos rellenado las botijas de agua y hemos continuado la marcha hacia “El Morro”. Una vez en Picadas después de hacer el descenso, el grupo se ha dividido. Perejil tenía ganas de más marcha y quería volver al pueblo subiendo por la depuradora y “las eses” mientras que los demás queríamos volver mas “light”, así que Jose acompañó a Perejil y el resto volvimos por detrás del safari, cruzando al carretera donde “el lobo” y volviendo al pueblo por la vía.

Hemos terminado la jornada con unas jarritas de cerveza con limón fresquitas en cierto bar que nos han sabido a gloria, ya que aunque nos ha hecho menos calor del esperado, el agua de las botijas estaba como “el caldo del cocido”. El principiante, aunque llegó pegadillo, de nuevo se portó como un jabato. El domingo que viene, más.

Perejil reciclando la bici

Eltiolavara, momentos antes de la ciática

Al principiante se le atragantó la cuesta

Con los toritos de fondo.....

Domingo 14 de junio de 2009 (Crónica de la jornada, by Gabriel)

Hoy hemos quedado tres, Perejil, yo, y un principiante, David el hermano de Rafa. Cogemos la vía con dirección hacia La Poveda hasta la caseta, giramos a la izquierda para llegar donde Palomo cruzando la carretera y marchando hacia el safari circulando por detrás para ver los 5 grandes de Africa, el bisonte, el avestruz, la cebra, los ciervos y uno muy grande que tiene los cuernos de metro y medio.

Ascendemos picadas y hasta el momento el principiante responde. Continuamos a lo largo del pantano de Picadas, cruzamos la carretera y una breve visita a los barquitos del embalse de San Juan. Después continuamos por la vía hasta San Martín de Valdeiglesias, donde hicimos una paradita para repostar agua. Retomamos la vía con dirección a Cadalso y antes de llegar giramos a la izquierda hacia la vía del Tórtolas para afrontar el segundo puerto de montaña y aquí si que el principiante comienza a dar síntomas de flaqueza.

Esta vía nos lleva a parar a donde se hace el open de Cadalso y luego al cruce de la granjilla. Cogemos la carretera N-403 a la derecha, la cual cruzamos en el alto y emprendemos dirección hacia la senda del cerro Valdenoches, bajando la cuesta de asfalto con una velocidad máxima de 73 kilómetros por hora, (record personal mío), y en la bajada nos encontramos un desertor, S. M. Después de la bajada giramos a la derecha para coger el camino que nos lleva a las tejoneras y bajar al pueblo por el camino del Gurugú.

El principiante, con gran esfuerzo, bastante dolor y solo una etapa en su palmarés, aguantó como un jabato. Perejil tan contento, el 80% de la etapa, LLANO. Esto ha sido todo e intentad animar al principiante para que salga cuatro o cinco domingos seguidos, que los jilgueros rápido cogen la forma.

 

Domingo 7 de junio de 2009 (Que San Vicente nos ayude.........¡¡A subir las cuestas!!)

Como teníamos planificado, hoy tocaba una excursión “fuera de las fronteras de Villa del Prado”, en esta ocasión a la “Sierra de San Vicente”, que no conocíamos casi ninguno y donde ya teníamos ganas de ir.

Habíamos quedado a las 8,00 de la mañana, esta vez no hubo ningún “rajao” de última hora como en las anteriores ocasiones, y en la estación nos hemos reunido Lorenzo, Rafa, Gabriel, Pablo, Jose Joaquín, Juanto, Manolo, Manu, Perejil, Javichy y Duque. Un grupo numeroso, lo que hace que las salidas sean más bonitas y agradables.

Pasadas las 8,00 emprendimos la marcha, cuyo lugar de destino era la gasolinera a la entrada de El Real de San Vicente. Una vez allí, preparamos las bicis, los atuendos, los avituallamientos, pusimos “el tarangallo” a Perejil, y empezamos la ruta.

Salimos de El Real de San Vicente, y como hacía fresco y para que calentáramos pronto, Jose Joaquín nos puso a subir casi desde el inicio, el objetivo era coronar “el puerto del Piélago”, así que allí que nos liamos cuesta arriba casi con el desayuno en el gañote.

Después de unos kilómetros de subida por unas cuestas bastante jodidas en las que cada uno se apañaba como podía, llegamos al alto, donde hacía bastante rasquilla, sobre todo para los que íbamos con la equipación de verano, y donde Perejil se dio cuenta de que había pinchado y hubo que estar arreglando la rueda.

De allí, y tras una breve parada en las ruinas de un monasterio, emprendimos el descenso hacia Navalmorcuende. Un descenso de la leche, en el que “se caía el moquillo” por el fresquito que hacía, y en el que los “kamikazes” como Gabriel y Manu quitaron el polvo a la bici.

Allí en Navalmorcuende hicimos una parada en la plaza del pueblo, donde nos hicimos unas fotos, y tuvimos el momento gracioso de la mañana cuando pudimos comprobar “las peleas” que puede tener una persona mayor para hacer una foto con una cámara digital.

De allí continuamos la ruta por una especie de vía pecuaria hacia Almendral de la Cañada, donde paramos un momento antes de empezar la subida al “Pico de las Cruces”, (un enano de "sólo" 1.373 metros de altitud y una subida del 18% según la señal que hay al inicio de la ascensión), ¡¡¡la madre que lo parió!!!.

Así que dicho y hecho, por recomendación de Jose Joaquín, la gente se aligeró de ropa dispuestos a sudar un poquito y empezamos la subida. Casi toda era por un firme de hormigón, y casi lo mejor era no levantar la vista, por que era desmoralizante ver una rampa detrás de otra. Seguro que a alguno, además del molinillo, le hubiera gustado tener un piñón del tamaño del sombrero de un picador.

Una subida bastante dura, pero la verdad que muy bonita, sobre todo en el tramo final, donde la pendiente se suavizaba y circulábamos por un robledal precioso. Al llegar arriba, aún quedaba un tramo extra hasta coronar el “Pico de las Cruces” y llegar hasta las antenas, así que continuamos hasta arriba casi todos menos Gabriel, Juanto y Javichy. La putada es lo que nos pasa siempre en las rutas, que en las cimas que coronamos hay niebla y no podemos disfrutar de las vistas.

En el descenso del pico, Manolo tuvo un percance, que por suerte fue leve, y sólo quedó en un problema de “chapa y pintura”. El final del descenso nos llevó de nuevo al “puerto del Piélago”, en el punto donde habíamos coronado la ascensión al inicio de la ruta, y de allí continuamos bajando hasta El Real de San Vicente, donde después de hacer una mini-ruta por el pueblo emprendimos el camino de ascenso por carretera hasta donde habíamos dejado los coches.

Después, el esperado avituallamiento tanto líquido como sólido, con unos bocatas y bebidas que nos supieron a gloria después de “la zurra” que nos había pegado Jose Joaquín. Y Manolo pasó por “el taller” para que Duque le hiciera un arreglo provisional de los desperfectos.

En resumen, una ruta de unos 42, 5 kilómetros, de nivel medio-alto, pero muy bonita, y en una zona con muchas posibilidades y en la que esperamos repetir. Al final, a Perejil hoy no hacía falta ponerle “el tarangallo”, ya que bastante tenía con retorcerse para subir esas cuestas (igual que los demás).

 

Domingo 31 de mayo de 2009 (el día de las incidencias)

En días como hoy da gusto, ya hacía tiempo que no salíamos tantos. Nos hemos juntado un grupito de ocho: Lorenzo, Perejil, Rafa, Alberto, Duque, Manolo Beades, Jose “Angelillo” y Gabriel. Es una pena que no salgan con el club “esos” que prefieren salir más tarde a su bola. Sería genial hacer el grupo aún mas grande.

Como hacía mucho que no íbamos por esa zona y algunos no habían estado nunca, hemos pensado en hacer la ruta de “Las Cabreras”, que está puesta en la web. Así que hemos marchado por la vía con dirección a La Poveda, para girar a la izquierda donde el apeadero y cruzar la carretera por donde Palomo para ir por detrás del safari hasta Picadas y allí enfilar la vía hasta el final. Después hemos girado a la derecha y circulado un poco por la M-501 hasta cruzarla y empezar la subida hacia Las Cabreras. Hemos hecho una pequeña parada para avituallar en el mirador desde el que se ve el embalse de San Juan, y después hemos continuado la marcha.

Cuando descendíamos hacia el río Cofio, han empezado las incidencias, primero el pinchazo de Rafa, que se arregló pronto gracias al “spray milagroso” de reparar pinchazos, pero cuando ascendíamos hacia Las Cabreras después de cruzar el río Cofio, Gabriel ha mostrado su potencia  de piernas rompiendo la cadena, lo que nos ha retrasado durante un rato, una vez solventado el problema emprendimos de nuevo camino, pero de nuevo la cadena se volvió a romper (¿será de todo a cien?), así que otra vez a parar hasta que después de un buen rato “eltiolavara” nos mostró su experiencia y la arregló de nuevo (si no, todavía estaríamos allí).

Como ya se nos había hecho tarde, decidimos volvernos para el pueblo, así que emprendimos la vuelta bajo “una torraera” de mucho cuidado, el agua de las botijas parecía caldo. Menos mal que en el bar del puerto se compró agua fresquita que vino de perlas.

Al final nos han salido unos 60 kilómetros, y eso que no hemos hecho la ruta completa (serían casi diez kilómetros más). La putada es que se nos ha hecho muy tarde. Esperemos que Manolo no cambie de idea y siga saliendo con nosotros, al fin y al cabo ha sido por causas ajenas….

El mirador del embalse

Intentando arreglar la cadena

"Eltiolavara" dirigiendo el arreglo

Perejil "relajao"

Los jodíos pinchazos

Con la "chasca" de bicis

Domingo 24 de mayo de 2009

Hoy ha habido algunas bajas con respecto al domingo anterior, pero hemos tenido la alegría de ver como se unían al grupo “los aldeanos” Manolo Beades y Juanto. Así pues, nos hemos juntado un grupo de seis: los mencionados anteriormente además de Lorenzo, Perejil, Rafa y Gabriel.

Aprovechando que se unían al grupo, Manolo y Juanto han hecho de guías en esta jornada.

Hemos marchado por la vía con dirección a La Poveda, para salir a la carretera en la recta del safari y girar a la derecha con dirección a Aldea del Fresno. En Aldea hemos cogido la vía pecuaria que va hacia Villamanta, donde estuvimos pensando si ver el encierro o continuar con la marcha, al final decidimos continuar y después de cruzar el pueblo hemos seguido por un camino hacia Villanueva de Perales, continuando después hasta Villamantilla, donde desde la valla hemos estado viendo los toros de la ganadería de “Monte la Ermita”, con Perejil un poco “acojonao” y con pocas ganas de parar por si acaso.

De allí seguimos ruta hasta Chapinería donde hicimos escala en un mirador desde el que se ve toda la comarca para después emprender el descenso hacia Aldea del Fresno por la vía pecuaria. Al llegar a Aldea del Fresno hicimos un avituallamiento “no previsto”, y que vino de perlas. Paramos en un bar (no decimos el nombre para no hacer propaganda) y tomamos unas coca-colas acompañadas de unos aperitivos que nos supieron a gloria (tendremos que hacerlo más a menudo).

Para regresar al pueblo, cogimos la carretera con intención de desviarnos donde el safari hacia La Poveda, pero a la salida de Aldea, y para no variar, a Perejil de debieron de encender un cohete en el culo, porque salió a toda leche con Lorenzo detrás y no se les vio más el pelo. El resto fuimos por carretera hasta donde Palomo, donde nos metimos con dirección a la vía para volver al pueblo más tranquilos y sin que los coches nos pasaran al lado zumbando.

En total hoy han caído unos 65 kilómetros, ha sido una ruta bonita y en una mañana de temperatura muy agradable. Esperamos que “los dos aldeanos” se apunten a salir más domingos con el Club.

Domingo 17 de mayo de 2009

Después de varios domingos siendo “un trío” o “un dúo”, esta vez hemos podido decir que éramos “un grupo”. Ya se echaba de menos los domingos ver “un poco de bulto” de color naranja. Así que en la plaza nos hemos juntado Gabriel, Lorenzo, Javi Duque, Javi Perejil, Javichy, Alberto y Rafa.

Como algunos no salían desde hacía mucho tiempo, decidimos no machacarnos mucho y hacer la ruta de Eduardo Chozas, a pesar de que Perejil no paraba de jurar en arameo.

Así pues, salimos del pueblo con dirección a la vía de Almorox, hasta llegar al final y girar a la derecha para subir al Encinar por el camino del tío Vence. Al llegar al Encinar, en vez de atravesarlo, hemos rodeado la urbanización por una zona muy bonita, con unas subidas y bajadas de la leche, que nos ha llevado a la urbanización de Pinar de Almorox por un camino en un estado perfecto, de allí hemos marchado hacia Almorox.

Para darle gustillo a Perejil, que necesitaba desfogarse, hemos hecho un poco de carretera desde Almorox a Paredes de Escalona, donde hemos cogido un camino que nos lleva a dar a la carretera de Almorojuelo, desde donde emprendimos el retorno al pueblo por el camino de El Alamín y regresar por la vía tal como habíamos salido. 

Aunque al principio hacía fresco, hemos tenido una mañana de buena temperatura, y como se reseña al principio, ha sido un gustazo salir en grupo, esperemos que esto se anime y se repitan muchos domingos así.

 

Domingo 10 de mayo de 2009 (La paliza del año)

Hoy tocaba una nueva excursión fuera del término de Villa del Prado. El destino era la "Vía verde de La Jara", tal como habíamos quedado el día que fuimos al Tiemblo.

Dada la lejanía del lugar de inicio de la ruta, habíamos quedado a las 7,00 de la mañana en la estación de autobuses, y allí puntuales estábamos los cinco que no nos habíamos inventado ninguna excusa para hacerla, o sea Rafa, Perejil, Juanto, Manolo Beades y Manu (el hijo de Manolo).

Cargamos las bicis en la furgoneta de Manolo y cogimos carretera. Casi todo el camino hasta Calera (107 Km) estuvo lloviendo, lo que hacía pensar que nos íbamos a mojar. Nada más lejos de la realidad, pues nos hizo una mañana de lujo, con una temperatura ideal.

Entre que no encontrábamos el inicio de la vía, y que Manu tuvo que arreglar un pinchazo en su bici, empezamos a rodar casi a las 9,00, así que pusimos un ritmo tranquilo (22-24 km/h) para ir disfrutando del paisaje y empezamos a hacer kilómetros.

Llegamos al final del trayecto, donde nos encontramos con una marcha ciclista que había organizado la diputación de Toledo (parecido a las de Chozas), y allí en la estación de Santa Quiteria estuvimos avituallando y tomando un respiro antes de emprender la vuelta. De regreso, el terreno picaba ligeramente hacia abajo, así que dimos más velocidad al asunto (36-38 km/h)  hasta que ya las piernas empezaron a pesar y hubo que tomárselo con tranquilidad.

La verdad es que los últimos 20 km se hacen "longos", por que ya se va pegado después de 80 kilómetros en las piernas, pero rodando tranquilito llegamos hasta donde habíamos empezado la ruta, que fue en el kilómetro 1, donde recuperamos líquidos y nos comimos un bocata que nos supo a gloria. El cuentakilómetros marcaba casi 103 km.

En resumen, una mañana con una temperatura ideal, además de ser ahora la mejor época para hacer esta ruta, pues estaba todo el campo verde y florido. Lo malo es que después de casi cinco horas encima del sillín, casi hay que despegarse el culotte con una espátula.

Enhorabuena particular a los tres integrantes del "Club del 50", Manolo (58), Perejil (51) y Juanto (52), que se portaron como unos jabatos, no como tantos mariquitas del club que se quedaron en su casa.

 

Domingo 2 de mayo de 2009

Domingo de puente, eso unido a la resaca del partido del sábado entre Madrid y Barcelona, dejaría a algunos madridistas de luto por el resultado y sólo salimos tres, Perejil, Rafa y Lorenzo.

De nuevo hemos decidido no machacarnos de cuestas y hacer una ruta para rodar, así que a propuesta de Perejil, hemos repetido el recorrido que venimos haciendo últimamente. Salimos del pueblo por la vía en dirección a La Poveda, al llegar al descansadero hemos girado a la izquierda con dirección al vivero de Palomo, donde hemos cruzado la carretera y circulado por detrás del Safari hasta la presa de Picadas. Después toda la vía de Picadas hasta el final, cruzando la carretera de los pantanos y empalmando con el tramo hasta San Martín de Valdeiglesias. Parada en San Martín a recuperar fuerzas en el parque y continuar con dirección a la vía pecuaria del Tórtolas, que nos llevó hasta la carretera de las canteras, para desde allí circular por la carretera N-403 hasta desviarnos a la izquierda para volver al pueblo por el camino del Gurugú.

Llegamos al pueblo alrededor de las 12,15, dispuestos a ver las carreras de motos. El domingo que viene, más.

 

Domingo 26 de abril de 2009 (circuito Actívate de Eduardo Chozas)

240 ciclistas participaron en la 7ª excursión del Circuito Actívate 2009. La jornada deparó un día muy agradable con algo de viento. El trazado de la antigua vía del ferrocarril Madrid-Almorox sirvió de calentamiento para afrontar la dura subida del Encinar del Alberche, urbanización con rampas superiores al 15% de desnivel.

Almorox ya en Toledo fue el ecuador de la ruta, desde aquí, por un camino muy bueno, una larga bajada hasta llegar a la rivera del río Alberche, donde estaba el avituallamiento. Con el río a la derecha ya quedaba tan solo pasar un arroyo donde el agua llegaba al eje pedalier de las bicicletas y había que mojarse los pies.

La ruta pasó por la finca del Alamín hasta el tramo del antiguo trazado del ferrocarril ya hasta las puertas de Villa del Prado, donde esperaba un regalo y un gran avituallamiento antes del sorteo de regalos, los cuales fueron entregados por una representación del Ayuntamiento de Villa del Prado en compañía de algunos componentes del Club MTB de Villa del Prado.

 

Domingo 12 de abril de 2009

Domingo de Semana Santa. Suponemos que por eso quizás el personal estaría harto de torrijas, o estaban de "cuaresma ciclista", o haciendo alguna penitencia, pero sólo salimos dos, Perejil y Rafa.

Hemos decidido hacer una ruta para rodar, así que casi hemos repetido el recorrido de hace unas semanas. Salimos del pueblo por la vía en dirección a La Poveda, la cual atravesamos para ir a salir a la recta del Safari, cruzando la carretera y rodando hasta la presa de Picadas. Después toda la vía de Picadas hasta el final, cruzando la carretera de los pantanos y empalmando con el tramo hasta San Martín de Valdeiglesias. Después de parar para comer la chocolatina, cruzamos San Martín con dirección a la vía pecuaria del Tórtolas, que nos llevó hasta la carretera de las canteras, para desde allí circular por la carretera N-403 hasta el cruce con la M-507, la cual cogimos para regresar al pueblo pasando por El Encinar.

Llegamos al pueblo alrededor de las 12,00, después de un buen paseo. A ver si para el próximo domingo se anima más gente.

 

Domingo 5 de abril de 2009 (Preparando la ruta de Actívate)

Eran las 9 de la mañana en la plaza y allí nos reunimos Alberto, Gabriel, Rafa, Javi Perejil y Pablo dispuestos a aprovechar una mañana fantástica de domingo para disfrutar de la bici. Para ultimar el recorrido y mostrárselo a los que no la conocían, decidimos realizar la que será la ruta larga de la marcha de Actívate de Eduardo Chozas que tendrá lugar el día 26 de abril.

Emprendimos la marcha por la carretera del Alamín, para desviarnos por la vía y coger rumbo a Almorojuelo, donde unos metros antes de llegar nos desviamos a la derecha hacia Almorox. Atravesamos unas calles para ir a dar al camino de las granjas, hacia la urbanización "Pinar de Almorox", donde después de rodearla (joder con el rodeo, menudo cortafuegos de subida y bajada) fuimos a dar al camino que sube al Encinar. Al llegar a la entrada de la urbanización, tocaba descenso por el cortafuegos que hay por el lado derecho, y allí se lanzaron Gabriel y Pablo por ese tobogán (éste par no ven el peligro). Al final del cortafuegos, nos desviamos a la izquierda atravesando una finca después de quitar la valla, para ir a dar al camino que lleva a la finca las Hoyas.

Ya que parecía que lo peor ya estaba hecho, otra vez toca subir, así que antes de entrar por "Las Hoyas" cogimos el camino de subida que sale a la izquierda y que va con dirección al Encinar hasta llegar al alto, y a continuación empezar a bajar por el camino que lleva a lo del tío Vence. Entonces Pablo nos metió por una zona criminal en la que "se ponían de corbata" y que al final decidimos que no incluiremos en la ruta por que hay bastante peligro de que alguno se rompa la crisma y se acuerde de nuestra familia. Desde allí fuimos a dar al camino de los palomares para enfilar camino del pueblo.

En total, algo más de 40 kilómetros, con un perfil en el que hay subida para rato y que seguro que hará que los que vengan a la ruta se vayan "maduritos" para su casa. ¡¡¡¡Y todavía Pablo, Alberto y Perejil no habían tenido bastante y se largaron a bajar al hospital!!!!.

 

Domingo 29 de marzo de 2009 (Subida al pico Cabeza de Parra en El Tiemblo)

Nos habíamos dado cita en la estación de autobuses a las 8 de la mañana, y allí nos reunimos Alberto, Lorenzo, Manolo Beades, Rafa, Javi Duque, Javi Perejil, Manolo el Presi y Jose Angelillo. Al final se rajó el desertor de Pablo, ¡¡¡ya le vale al mamón!!!, pero allí estábamos los 8 valientes que estaban dispuestos a darse la paliza de subir al pico Cabeza de Parra en El Tiemblo. Esperamos un poco, pero viendo que al final el susodicho desertor no se iba a presentar, a las 8,15 salíamos camino del Tiemblo.

Una vez allí, después de descargar las bicis y prepararnos para la ruta, empezamos la ascensión, que al menos en la primera parte es por carretera y sirvió para ir calentando piernas. Este tramo inicial lo hicimos ralentizando la marcha para que Lorenzo nos alcanzara después de que tuviese que parar por un “apretón mañanero”.

Una vez reagrupados en la bifurcación donde se va al Pozo de las Nieves o al alto de Cabeza de Parra, empezamos la subida por camino, donde Perejil hizo de liebre del grupo. Tanto nos liamos a subir que nos pasamos el camino que subía al pico, hasta que nos dimos cuenta de que la habíamos cagado y que nos dirigíamos al valle de Iruelas, y tuvimos que hacer un tramo extra de vuelta para retomar el camino correcto.

Según íbamos subiendo, cada vez daba más miedo mirar hacia arriba, la cumbre no se veía por las nubes negras, y los árboles que asomaban en la parte alta estaban blancos del hielo. Aunque nos daba el sol en algunos tramos de la subida, caían algunos copos de nieve, para hacernos una idea de lo que esperaba arriba.

Ya cuando enfilábamos la parte más chunga (el kilómetro antes de llegar al refugio de arriba y después de éste hasta el alto), el aire venía helado, haciendo que los primeros que llegaron se quedaran “pajaritos” esperando a los demás.

Una vez en el alto, entre la niebla se adivinaba el cortafuegos que teníamos que subir en dirección a nuestro objetivo, pero la ventisca que hacía y la niebla cada vez más densa hicieron a algunos desistir de continuar. Aún así, Alberto, Rafa, Perejil, Jose Angelillo y Manolo Presi, decidimos continuar hasta conseguir el objetivo….¡¡¡¡Coronar los mas de 1.600 metros de altitud del pico Cabeza de Parra”!!!!. Dijimos al resto que nos esperaran en el refugio hasta que bajáramos, ya que hacía un frío de la h………, y nos pusimos manos a la obra.

Así que, molinillo en ristre, nos liamos cortafuegos arriba entre la niebla, aguantando la ventolera. Después de algo más de un kilómetro de subida y en unas condiciones meteorológicas adversas a tope, el grupo se redujo de nuevo. Perejil y Jose Angelillo decidieron dar marcha atrás, quedando solos en la empresa Alberto, Rafa y Manolo Presi.

Tras un tramo tobogán de bajadas y subidas, por fin llegamos a la cima, en aquel paisaje parecía que estábamos en una estación polar en la Antártida. El suelo, los arbustos, la caseta y la antena que hay en la cima, todo estaba blanco por el hielo. Y allí estábamos los tres valientes que cumplieron con el objetivo y coronaron la cima. La ventisca no paraba y nos quedábamos tiesos (había -2º de temperatura), así que nos hicimos unas fotos y emprendimos la bajada de regreso hasta El Tiemblo por el mismo recorrido que habíamos subido.

El resto del grupo, hartos de esperar y como se quedaban muertos de frío y Lorenzo estaba a punto de hipotermia, ya no estaban en el refugio (que la verdad es que sirve de poco, por que algún o algunos gilipollas han roto los cristales y hace más corriente dentro que fuera) e hicieron el descenso al pueblo por el camino del Castañar. Fue una lástima que los tres nos lo perdiéramos, porque es una zona preciosa.

La ruta se puede describir con dos palabras: dureza y frío (pero que mucho frío). A pesar de ser su hábitat y zona protegida, no vimos ningún buitre, creo que con el frío que hacía no quisieron ni salir del nido, ¡¡¡y no me extraña!!!.

Además de haber terminado una ruta tan dura, para los que llegamos a la cima, nos llenan de orgullo las palabras de los moteros que nos encontramos en el descenso, y que entre la ventisca y la dureza de la subida nos dedicaron la frase: ¡¡¡¡QUE HUEVOS LE HABÉIS ECHADO PARA SUBIR HASTA AQUÍ POR ESTAS CUESTAS Y CON ESTE TEMPORAL!!!!,

Una vez reagrupados donde habíamos dejado los coches, nos dispusimos a tomar el “tentempié” habitual después de las rutas, mientras comentábamos las aventuras de la mañana. Así que metidos en la furgoneta de Manolo Beades, nos comimos entre risas unos bocatas que supieron a gloria, aunque como no podía ser de otra manera con la mañana que llevábamos, el pan estaba….¡¡¡helado!!!.

Y eso fue todo de una aventura épica, en la que además de luchar contra el perfil del terreno, tuvimos que luchar contra unas condiciones meteorológicas adversas al máximo.

Enhorabuena a los participantes y esperemos no sufrir tanto en la próxima.

 

Domingo 15 de marzo de 2009

Bueno, poco a poco parece que el grupo aumenta un poco de semana en semana, A ver si el buen tiempo va animando al personal. Hoy en la plaza nos hemos dado cita seis: Lorenzo, Rafa, Javi Espinosa, Alberto, Pablo y Javi Piri.

La ruta de hoy ha sido un poco "rompepiernas". Hemos salido por la vía en dirección a La Poveda, continuando después hacia Picadas para rodar por la vía hasta la subida a la urbanización de "El morro" de Navas. Atravesamos el pueblo con dirección hacia la carretera de Robledo, y a unos 100 metros después de cruzar la m-501 nos desviamos por el camino de subida que va en dirección hacia Colmenar de Arroyo. Al coronar la subida nos desviamos a la derecha para ir dando un rodeo hasta Chapinería, desde donde hemos bajado a Aldea del Fresno por la vía pecuaria, para después volver al pueblo pasando de nuevo por La Poveda.

El día ha sido muy bueno, pero en algunos tramos donde el sol nos calentaba bien la chepa, se pasaba un calor de huevos. Parece que vamos a tener que considerar hacer una chaqueta de entretiempo.

El recorrido final ha sido de 60 kilometros, con los tirones de Piri y los piques de siempre, pero siempre de buen rollito, como tiene que ser. ¡¡¡¡Joder, que buena estaba la shandy al llegar a casa!!!!.

 

Domingo 8 de marzo de 2009

Después de la semana de vendaval, por fin ha amanecido un día de buen tiempo. Quedarse en casa en días como éste es casi un delito, pero bueno, los que no han salido se lo han perdido. Aunque el grupo se ha duplicado con respecto al domino pasado, sólo hemos salido cuatro: Lorenzo, Rafa, Jose y Javi Piri.

Hoy la ruta ha ido de "vías pecuarias", con un perfil más o menos llano. Salimos del pueblo por la vía en dirección a La Poveda, y al llegar al cruce del apeadero, cogimos dirección hacia el vivero de Palomo, para cruzar la carretera y rodar por detrás del Safari hasta la presa de Picadas. Después toda la vía de Picadas hasta el final, cruzando la carretera de los pantanos y empalmando con el tramo hasta San Martín de Valdeiglesias. Atravesamos San Martín para dirigirnos a la vía pecuaria del Tórtolas (joder, como pica hacia arriba), que nos llevó hasta la carretera de las canteras, para desde allí coger el trozo de carretera de la N-403 y enfilar rumbo al pueblo por el camino de San Martín (Gurugú).

Como viene siendo habitual los últimos domingos, pasaba un ratito de las 12,00 y ya estábamos en casa dispuestos a tomar el aperitivo que nos habíamos ganado después de 51 kilómetros de pedaleo en un día de lujo y con el terreno en unas condiciones óptimas. Hasta el domingo que viene.

Domingo 1 de marzo de 2009

Deserción en masa, así se puede definir la salida de hoy. No se sabe si es debido a que los chaparrones caídos por la noche y lo nublado de la mañana han metido el "canguelo" en el cuerpo a más de uno o que los cubatas de la noche de carnaval han dejado al personal en "condiciones poco satisfactorias" para rodar. Aunque al final hizo buena mañana para montar en bici, sólo dos valientes se dieron cita en la plaza a las 9, Alberto y Rafa.

Visto el gentío que éramos, decidimos aceptar la invitación de la U.C. para acompañarles en una ruta con el club ciclista "En Bici" de Alcobendas.

¡Menudo sobo!, empezando por la subida por el camino de San Martín de Valdeiglesias, después subida al vértice por la parte de atrás, subida a la otra antena para bajar por el sendero de "las zetas" hasta Pelayos, después la subida asfaltada de la depuradora, bajada por la trialera que va a dar a la vía de Picadas, seguimos vía adelante para volver al pueblo por el camino de detrás del safari viendo los bichitos.

Después de esto.......¡¡¡Que bien sienta el sillón el domingo por la tarde!!!

Domingo 22 de febrero de 2009

9 de la mañana en la plaza del pueblo, hacía algo de fresquito pero el cielo estaba despejado y tenía pinta de que iba a hacer un día de lujo. Grupito de 8, compuesto por Lorenzo, Manolo, Piri, Gabriel, Rafa, Manolo Beades, Alberto y Javi Morón. Decidimos que íbamos a ir hacia la zona de Cenicientos,  así que pusimos rumbo sur para rodar por la vía para después salir a la carretera del Alamín y coger el camino que va en dirección Almorox. Circulábamos por el camino cuando al llegar al arroyo (que llevaba bien de agua), a Lorenzo se le caló la máquina en medio de la riada, haciéndonos reir un rato.

Continuamos camino, llegando a la urbanización de Almorojuelo y cruzando luego la carretera N-403 (Toledo-Avila), para meternos por una finca que lleva a Paredes de Escalona. Desde Paredes tomamos carretera dirección Cenicientos, donde Alberto, Piri y Manolo Beades se escaparon, porque parece que no, pero la carretera pica hacia arriba y es una putada, pero nos reagrupamos poco antes de llegar a Cenicientos. Después todo carretera hasta Cadalso de los Vidrios, y de allí a Villa del Prado.

Llegamos al pueblo a las 12,30, después de dar pedales durante de 50 kilómetros, que aunque la mayoría fue por carretera, estuvo muy bien. Como estaba previsto, hizo una mañana fantástica para montar en bici y de buen rollito.

 

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