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CRÓNICAS DE LA JORNADA
Domingo 27 de diciembre de 2009 (A desgastar
unos turroncillos)
Parece ser que hoy
el personal estaba harto de polvorones y turrones además de
algún cubatilla y el cuerpo no estaba para dar pedales, por
el grupo de "los naranjitos" ha sido sólo un dúo, Perejil y
Rafa. Menos mal que de la U. C. también se han animado
Juanjo Bene, Juan Patillas y Colombia y al final hemos sido
cinco.
Para calentar como
últimamente, hemos subido por el camino de Pelayos, para
bajar hasta la laguna de abajo y desde allí coger un camino
a la derecha que nos lleva a la trialera que baja hasta el
embalse de Picadas. Antes de empezar a bajar, Perejil ha
roto la cadena y hemos tenido que "parar en boxes" para
arreglarla.
Hemos continuado
por la vía hasta la M-501, donde nos hemos desviado a la
derecha para ir a la urbanización "San Juan", por donde nos
hemos puesto a subir por unas buenas rampas que nos han
hecho "tirar de molinillo" hasta llegar al alto, donde está
el respiradero de hormigón de la conducción de Picadas a
Valmayor.
Desde allí nos
hemos dirigido a Navas del Rey, continuando por el camino
paralelo a la M-501 hasta Chapinería. Después hemos tirado
hacia Aldea del Fresno por la vía pecuaria y al llegar hemos
hecho una paradita en el campo de fútbol, donde se estaban
realizando algunas competiciones.
Para continuar
hasta el pueblo, teníamos pensado meternos hacia la Poveda,
pero como pasa siempre en cuanto tocamos algo de carretera,
la gente se olvida de que de lo que se trata es de ir por
camino, y los dos chavales de la U. C. y Perejil se
embalaron y se hicieron "los longuis" y tiraron para el
pueblo por la carretera en vez de desviarse, así que Juanjo
Bene y Rafa, por no quedarse solos, se tuvieron que joder y
volver al pueblo también por la carretera.
Aunque parecía que
iba a hacer frío después de la helada caída en la noche
anterior, al final hizo buen día para andar en bici, ya que
los caminos estaban en buenas condiciones al estar húmedos
pero no embarrados, lo que además de hacernos más seguras
las bajadas, nos ha evitado ponernos "tibios" de barro.
A ver si el domingo
que viene se anima alguno mas a destilar los cubatas del día
de nochevieja y de año nuevo.

Domingo 20 de diciembre de 2009 (Por tierras
coruchas)
Como estaba, hoy hemos realizado la última excursión fuera de
Villa del Prado de este año 2009, y como parece que es
costumbre cuando planeamos una ruta, la meteorología de
nuevo se ha vuelto en nuestra contra, en esta ocasión en
forma de frío.
Al menos en esta
ocasión no ha habido ningún rajao de última hora y a las
8,30 nos hemos presentado todos los convocados en el punto
de encuentro. En esta ocasión estábamos Perejil, José Pablo,
Rafa, Gabriel, el "Noespeoranadie y Pablo.
Después de apañar
las bicis en el camioncillo de Pablo, hemos puesto rumbo a
Cenicientos, donde al llegar el termómetro del coche de Jose
Pablo indicaba -6º.
Una vez hechos los
preparativos hemos iniciado la marcha, aunque cuando no
habíamos llegado a los tres kilómetros, Perejil ya estaba
haciendo una pequeña "chasca" con pasto para calentarse las
manos por que los dedos de las manos ya no se sentían.
Continuamos la ruta
con dirección a Higuera de las Dueñas, por unos caminos
bonitos, incluido el antiguo cauce de un arroyo y con
bastantes zonas de bajada. La única pega era que tuvimos que
atravesar varias puertas, que volvimos a dejar cerradas tal
como las encontramos.
En medio de todo
esto, no se podía beber el agua de las botijas por que el
pitorro estaba congelado y el agua de dentro parecía un
granizado.
Al llegar a Higuera
de las Dueñas, no sin antes haber hecho otro par de paradas
para hacer sendas "chascas" calentadoras, nos hemos
encontrado a un lugareño, rompiendo la capa de hielo de un
pilón para coger agua, por que decía que en casa no tenía
agua por que se habían congelado las tuberías.
Como ya tocaba
calentarse dando pedales, a la salida del pueblo nos
esperaba una bonita subida, durante la cual hemos podido
disfrutar de unas bonitas vistas de los pueblos de la zona
(Higuera de las Dueñas, Sotillo, La Adrada, Santa María del
Tiétar).
Desde el alto,
tocaba descender hasta la carretera de Cenicientos a
Pelahustán, por la cual teníamos que rodar durante unos
kilómetros para luego desviarnos por un camino de regreso a
Cenicientos, pero tuvimos la mala suerte de que estaban de
montería por esa zona, y nos advirtieron que no pasáramos,
así que nos jodieron el recorrido y tuvimos que volver a
Cenicientos por la carretera, aunque no tiene nada de
tráfico.
Como Gabriel se
resintió de un problema en una rodilla a mitad del
recorrido, José Pablo se quedó acompañándole mientras los
demás nos adelantábamos para que Pablo los recogiera con el
camión haciendo de "coche escoba".
Una vez nos
reagrupamos al terminar la ruta, esta vez tomamos el
refrigerio en un bar, donde mientras compartíamos las
anécdotas de la mañana, calmábamos el apetito con los
aperitivos.
En resumen una ruta
muy bonita, con la pega de que una montería nos fastidió el
recorrido, y en una mañana que al final se quedó buena pero
que al principio hacía un frío de pelotas que la tropa
combatió haciendo cuatro fogatas. Después de la anterior
ruta en San Pablo de los Montes con la lluvia, este era el
segundo curso de supervivencia en bici, en esta ocasión con
el frío.

Domingo 13 de diciembre de 2009 (Cañita de la
buena)
Aunque
había una previsión de que iba a hacer una “rasca” de mucho
cuidado, al final no ha sido para tanto y nos ha hecho una
buena mañana. Hoy nos hemos juntado Perejil, José Pablo,
Rafa, Alberto y Pablo, así que cinco “naranjitos”, además de
David. Por parte de la U. C. han salido siete.
Hoy la sesión de
debate de ruta ha dado como resultado ir a la antena de
Robledo, así que después de los diez minutos de cortesía,
nos hemos puesto “pies a los pedales”.
Como hacía algo de
fresco, nada mejor para entrar en calor que subir por el
camino de Pelayos. Al llegar al alto, nos desviamos a la
izquierda para un poco más adelante girar a la derecha y
bajar por el pinar hacia a la senda del cerro Valdenoches.
Bajamos por dicha senda hasta la laguna de abajo, donde
dejamos dicha laguna a nuestra izquierda y nos salimos de la
senda para meternos por un camino a la derecha por el que
fuimos a parar hasta la trialera que baja hasta el embalse
de Picadas, en cuya bajada “nadie se bajó de la bici de
manera rara”.
Continuamos rodando
por la vía de Picadas hasta la carretera M-501, donde nos
desviamos a la derecha para circular por la misma unos tres
kilómetros, hasta salirnos a camino para empezar el ascenso
hacia la antena de Robledo. En este punto fue donde David y
Alberto abandonaron el grupo.
Y aquí empezaba “lo
bueno” de la ruta, una subida sin apenas descanso, en la que
era conveniente no mirar hacia arriba para no pensar en lo
que nos quedaba hasta llegar a la antena. Así que cada uno
se puso su ritmillo y al tran-tran, conseguimos llegar
arriba, desde donde se divisan unas impresionantes vistas de
toda la zona.
El descenso lo
hicimos por la pista de zahorra que va a dar a la carretera
de Robledo, desde donde nos dirigimos hacia Navas cruzando
la M-501 y subiendo por la trialera que nos lleva hasta el
pueblo.
De Navas hemos
continuado la ruta hacia la urbanización “El Morro”, para
bajar hasta la vía de Picadas. En el descansadero el grupo
se ha partido de nuevo, ya que algunos de la U. C. tenían
ganas de más caña y han decidido volver al pueblo subiendo
por la depuradora y “las eses”. El resto hemos rodado por la
vía con dirección a la presa, para después tirar hacia La
Poveda y volver al pueblo por la vía.
La ruta ha sido muy
bonita y cañera, y las cuestas que hemos subido no nos han
dejado pasar frío. Algunos hemos llegado “maduritos” al
pueblo, pero eso lo arregla una buena siesta.

Domingo 29 de noviembre de 2009 (El diluvio
universal, por lo menos)
Hoy
volvemos a alejarnos un poco de la comarca ya que como
estaba previsto nos hemos ido de ruta a los Montes de
Toledo. Habíamos quedado a las 7,15 en la estación de
autobuses, y de los ocho que íbamos a ir nos hemos
presentado "Eltiolavara", el "noesperoanadie", José Pablo,
José Joaquín, Manolo "sacavirutas" y Rafa. Ha habido dos
MARICONES (Pablo y Perejil) que se han rajao y nos han
dejado tiraos.
Después de estar
esperando por si aparecían, hemos salido del pueblo a las
7,25 mientras chispeaba un poco, y llegábamos a San
Pablo de los Montes pasadas las 9 de la mañana, así que
entre que nos hemos preparado nosotros y las bicis, hemos
empezado a pedalear a las 9 y cuarto aproximadamente.
Aunque el cielo
estaba bastante negro, parecía que igual teníamos suerte y
nos librábamos, pero nada más lejos de la realidad. Salimos
de San Pablo por la carretera que va a Las Navillas, y
cuando llevábamos un kilómetro de ruta empezó a llover, así
que tuvimos que ponernos el chubasquero que todos llevábamos
en previsión del tiempo, el mejor era el de "noesperoanadie",
que lo había comprado en los chinos y con el que parecía
Caperucita Amarilla. En ese punto dejamos la carretera y nos
pasamos al camino, siguiendo por un senderito entre robles
muy bonito, por el que fuimos a parar a la Cañada Real
Segoviana.
De allí continuamos
ruta haciendo la subida por el camino de los baños de
Robledillo, donde ya vimos que la lluvia iba en serio.
Estaba todo negro y nos caía agua a mares, aquello debió ser
lo que sintió Noé cuando el diluvio universal, ¡¡hacían
falta ganas para ir en bici un día así!!. La subida no era
muy dura, y la pista discurría por un robledal precioso.
Después de las
penurias de la subida, entre un aguacero monumental y que
parecía que el camino tenía pegamento, llegamos al alto
donde apenas pudimos parar por la que estaba cayendo, y nos
dispusimos a bajar hacia el valle de la Escamilla. Una
bajada casi a ciegas en la que entre el agua que caía, el
barro que levantaban las ruedas y las gafas llenas de agua,
no se veía un carajo. Además del dolor que nos producían las
gotas de agua o el granizo al darnos en la cara.
Al llegar al bajo,
hicimos una rápida parada en la que José Pablo repartió una
ronda de mazapanes que nos supieron a gloria. Agua no hacía
falta beber, sólo con abrir la boca mientras pedaleábamos ya
bebíamos.
Circulamos por la
Cañada Real Segoviana, que estaba muy bien indicada,
mientras veíamos a un montón de buitres posados en el
suelo cerca del camino, (igual estaban esperando a ver quien
de nosotros se quedaba en medio del aguacero).
José Joaquín se
quedó sin frenos y en vez de frenar con las zapatas, frenaba
"con los zapatos", como a la antigua usanza cuando éramos
pequeños, y eso que todavía quedaba la mitad de la ruta.
(Para él casi fue un duatlon, por que tenía que bajarse de
la bici en todas las cuestas).
Y así continuamos
ruta, con los dedos de los pies haciendo "chuf-chuf", y los
de las manos en proceso de congelación. Estábamos todos
empapados y llenos de barro menos lo de debajo del
chubasquero, y el "noesperoanadie" ya había perdido su super-chubasquero
de los chinos e iba sólo con la chaqueta del uniforme.
Después de muchas penurias en
forma de agua, llegamos a la última subida antes de volver
hacia San Pablo, donde aún con el molinillo era difícil
poder dar pedales. El terreno parecía que tenía manos para
agarrarnos de las ruedas.
Cuando llegamos al alto y pudimos
ver el pueblo, nos alegramos sólo de pensar que las penurias
llegaban a su fin, (para todos menos para José Joaquín, que
todavía tenía que hacer la bajada andando por que no tenía
frenos).
Así que bajamos hasta el pueblo y
nos dirigimos a la gasolinera, donde nos esperaba el
autobús. Y así terminamos la ruta, con problemas para
desmontar la rueda delantera de la bici para guardarla y
quitarnos la ropa dentro del autobús por que los dedos de
las manos estaban sin sensibilidad.
Después de la mañanita que
habíamos tenido con algo más de cuatro horas encima de la
bici para hacer unos 36 kilómetros y bajo un diluvio, el
bocata nos supo a gloria aunque un caldito hubiera venido de
perlas.
Así que pese a las inclemencias
meteorológicas extremas, nos portamos todos como unos
campeones, en especial Manolo, con sus 58 castañas, que
aguantó como un jabato en una mañana de perros en la que
otros MARICONES eligieron dejarnos tiraos, y es que es muy
fácil dejar a la gente con el culo al aire cuando son otros los que organizan y se preocupan y tu
no tienes que dar la cara por nada.

Domingo 22 de noviembre de 2009
Ya llegó
el domingo, y por tanto otra jornada para darle a la bici.
Además en esta ocasión se ha batido el récord de pelotón, ya
que éramos un total de 17. De los “naranjitos” nos hemos
juntado Gabriel, Javi “Eltiolavara”, Manolo “Sacavirutas”,
Jose Pablo, Jose “Angelillo”, Perejil, Alberto, Pablo y
Rafa, además de David, y el resto del grupo estaba compuesto
por gente de la U. C.
Tal como
anunciaba “Eltiolavara” en el foro, nos hemos dirigido hacia
la Peña de Cadalso. Para entrar rápido en calor, nada mejor
que empezar subiendo por el camino de Pelayos, donde algunos
se lo tomaron en serio y otros subíamos a nuestra bola. Al
llegar al alto, antes de bajar hacia la senda del cerro
Valdenoches giramos a la izquierda para continuar subiendo.
En el alto
de antes
de iniciar la bajada hacia el camino de San Martín, nos
desviamos a la derecha para subir por un cortafuegos,
desviándonos a la mitad por un camino muy bonito entre las
encinas y que nos llevaba a salir a otro cortafuegos por el
que tuvimos que hacer un descenso espectacular (véanse las
fotos).
Llegados
al pie del cuestón asfaltado donde hacemos el récord de
velocidad, nos pusimos a subir por el mismo hasta llegar
donde está a la puerta que va a parar a “El Encinar”, donde
cogimos un camino que nos llevó a salir a la carretera
N-403, que tuvimos que cruzar para poner rumbo a la Peña de
Cadalso.
Después
de cruzar la carretera, nos internamos en la zona de “los
indios”, por donde fuimos a salir a las canteras al pie de
la Peña. Atravesamos Cadalso para coger un camino hacia el
arroyo del Tórtolas, y cruzar después la carretera para
rodar por la vía hacia San Martín.
De San
Martín de Valdeiglesias continuamos con dirección a Pelayos
por la vía y después por Picadas, para volver al pueblo
pasando por detrás del Safari.
Ha sido
una ruta preciosa, ya que además de lo bonito del recorrido,
el campo va cogiendo otra vez algo de verde. Han sido unos
62 kilómetros, con una primera parte muy cañera hasta llegar
a Cadalso y que a la mayoría, sobre todo a los chavales de
la U. C. se nos han hecho un poco largos.
Bueno,
el próximo domingo visitaremos los Montes de Toledo, a ver
si nos juntamos un buen grupo, por que con tanto señorito
que tenemos en el Club…….

Domingo 1 de noviembre de 2009
Después
de la ruta “light” y bonita del cañón del Guadalix, hoy de
nuevo salimos por los alrededores del pueblo, y además con
“record” de asistentes en un domingo normal, ya que nos
hemos juntado ¡¡nada menos que catorce!!, y eso que han
faltado algunos de los habituales como Jose Pablo y el “Noesperoanadie”.
El grupo estaba integrado por Gabriel, Alberto, Rafa, Jose
Joaquín, Javichy, “Eltiolavara”, Pablo (que ya era hora),
Perejil, David, Javi Tresme y Juan Carlos de la U. C.,
nuestro amigo Paco, y dos debutantes, Alfonso el de
Mariconchi y Pepe el de Machaco.
Como
teníamos hablado desde el domingo anterior, la ruta elegida
para hoy ha sido ir a San Martín de Valdeiglesias a ver el
puente romano que queda al aire cuando baja mucho el nivel
del embalse de San Juan.
Pusimos
rumbo por el antiguo camino San Martín (el gurugú), donde
los machacas pusieron un ritmo fuerte nada mas salir del
pueblo, mientras algunos preferíamos subir tranquilamente
reservando fuerzas. Solamente llevábamos un par de
kilómetros de ascensión cuando el grupo sufrió la primera
baja, a Pepe no le sentaron bien los primeros kilómetros
cuesta arriba en su debut, pronto se cansó de sufrir y
decidió poner pie a tierra y darse la vuelta para el pueblo.
El resto
del grupo continuamos la ascensión cada uno al ritmo que
quiso, hasta reagruparnos en la cima como hacemos
habitualmente cuando subimos por ese camino. Una vez
estuvimos todos, continuamos la marcha hacia San Martín,
donde el siguiente punto de reunión fue la Ermita de la
sangre nada mas cruzar la carretera. Atravesamos el pueblo
para coger la carretera de la Virgen de la Nueva, que lleva
a la cola del embalse. A mitad de la bajada, en una curva
que hay una especie de mirador, hubo una nueva parada para
reagrupar al personal, al tiempo que hacíamos el “momento
barrita”. Fiel a su costumbre, Perejil no paró y siguió por
la carretera a su puta bola, así que ya no le volvimos a ver
el pelo en toda la mañana.
En ese
momento empezó lo mas bonito de la jornada, decidimos dejar
la carretera y bajar por un sendero que salía de la parte de
atrás del mirador, que nos llevó a la urbanización “Costa de
Madrid”, y de allí otro camino hacia unos riscos donde había
gente practicando alpinismo. Nosotros continuamos bajando
por otro sendero que nos llevó a salir justo donde los
restos de la Ermita de la Virgen de la Nueva, para desde
allí acercarnos a ver el puente, pero nos quedamos algo
chafados ya que lo único que estaba al descubierto era un
poco del arco central.
Después
de otra parada para un nuevo “momento barrita” mientras
disfrutábamos del paisaje, emprendimos camino de regreso por
la carretera, donde el debutante Alfonso ya empezó a dar
muestras de flaqueza en forma de tirón muscular. Al tran-tran
volvimos por al carretera hasta San Martín, donde después de
avituallar agua, pusimos dirección a Pelayos por el
recorrido de la vía, para después enlazar con la vía de
Picadas, donde Alfonso tuvo que parar de nuevo para estirar.
Después de agruparnos en el alto de Picadas, el grupo cogió
el camino que va por detrás el Safari, donde al llegar a la
carretera a la altura de donde “el lobo”, el grupo se separó
debido a que ya era algo tarde volviendo algunos al pueblo
por la carretera y otros por la vía.
Ha sido
una ruta de unos 55 kilómetros donde hemos disfrutado de una
mañana de lujo, y de esa zona de pinares de San Martín. El
debutante Alfonso cumplió muy bien a pesar de los calambres
y esperemos que repita. El otro debutante, Pepe, esperemos
que no se desanime y que vuelva a salir con nosotros, que al
principio todos lo hemos pasado mal encima de la bici.

Domingo 25 de octubre de 2009 (Disfrutando de la bici y el
paisaje)
Hoy de nuevo hemos
realizado una ruta por la Comunidad y para esta ocasión el
itinerario escogido ha sido “el cañón del río Guadalix”.
Teníamos la salida programada para las 7,30 en la estación
de autobuses, pero hemos salido algo más tarde por esperar
al desertor de Pablo, que como no podía ser de otra manera,
nos ha dejado “tiraos”. En esta ocasión sólo nos hemos
juntado Gabriel, Perejil, José Pablo, Javi Duque y Rafa, un
grupito bien avenido y en el que lo hemos pasado genial.
Después de acomodar
las bicis en la furgo de Gabriel, hemos puesto rumbo a San
Agustín de Guadalix, donde hemos llegado a alrededor de las
9 de la mañana., Como era día de mercadillo no hemos podido
aparcar al lado del polideportivo, así que hemos dejado los
vehículos en otra calle cercana.
Después de los
pertinentes preparativos, comenzamos la ruta saliendo de San
Agustín de Guadalix, desviándonos hacia una pista asfaltada
del Canal, donde a los pocos kilómetros nos hemos hecho la
primera foto de la jornada junto a un acueducto. Hemos
continuado el recorrido por la pista durante unos kilómetros
de subidas y bajadas, que aunque era sin mucha dificultad,
Perejil hacía de las suyas y ponía un ritmo que nos llevaba
con la lengua fuera.
Esta pista nos ha
llevado hasta el muro del embalse de Pedrezuela, donde hemos
hecho otra paradita para fotos. Parece que las amenazas
hechas a Perejil de no volver a hacer mas rutas llanas si
seguía dando caña dieron sus frutos, y a partir de ahí bajó
el pistón y ya pudimos dedicarnos a disfrutar de los
paisajes.
Continuamos la ruta
y la siguiente parada fue en la plaza del pueblo de
Pedrezuela, donde hemos hecho el “momento barrita” antes de
hacer la parte más bonita de la ruta.
Al salir de
Pedrezuela nos hemos desviado a la derecha por un camino
para bajar hacia el Cañón del río Guadalix. El recorrido a
partir de aquí es una pasada, un caminito que circula al
lado del río y que recorre toda la ladera, y en el que hemos
hecho varias paradas para disfrutar de las vistas. A la
salida del cañón hay un desvío a la derecha que lleva a la
“Cascada del Hervidero”, una pequeña cascada en la que
merece la pena tomarse unos minutos de relax.
A partir de aquí
hemos seguido el cauce del río hasta salir a un merendero a
la entrada de San Agustín. Al llegar donde estaba la furgo,
hemos decidido que el merendero era el sitio ideal para el
avituallamiento de hoy, así que después de cargar las bicis
y ponernos cómodos nos hemos dirigido hacia allí ansiosos
por hincarle el diente al bocata.
Ha sido una ruta
muy fácil, de unos 36 kilómetros de longitud, sin
dificultades a reseñar e ideal para disfrutar de la bici. La
zona del cañón es una pasada, con parada obligatoria en la
cascada. Nos ha hecho una mañana de lujo, así que en
términos generales, la ruta ha estado de P…… MADRE.
Hoy no nos hemos
machacado, pero la próxima…………..
Domingo 11 de octubre de 2009 (La peña dejó hecha polvo a
"la peña")
Otro domingo más
dispuestos a dar pedales, y como veníamos debatiendo en el
foro, decidimos machacarnos un poquito e ir a la peña de
Cenicientos. Hoy nos hemos juntado un buen grupo, Gabriel,
Perejil, Javi Morón "el noesperoanadie", Alberto, Javi "Eltiolavara",
David, Jose "el Mara", que se ha animado a repetir, Lorenzo
y Rafa, y además se nos han unido varios de la U. C., Juanjo
Bene, Juan Carlos, Espartaco y Adrián.
Hemos salido del
pueblo por la vía con dirección al Alamín, para continuar
después siguiendo la orilla del río y desviarnos después
hacia Almorox. Después hemos rodado por la carretera que va
de Almorox a Cenicientos, que nos ha dejado bien maduritos,
por que aunque parece tontería, va picando hacia arriba y si
no lo tomas de tranqui de deja matao. Al llegar a
Cenicientos hemos hecho el "momento barrita" antes de
liarnos con la subida a la peña, y después de la paradita
nos hemos puesto manos a la obra.
Así que allá nos
hemos liado con la subida, cada uno a su ritmo para no
quemarnos en la primera rampa, y poco a poco, pasándolas
canutas como siempre que hemos hecho esta ruta, aguantando
el sudor en los ojos, echando de menos unos cuantos piñones
más grandes, y algunos haciendo algo de "senderismo" en las
cuestas, hemos ido subiendo hasta reagruparnos en un "llano"
después de pasar la parte mas jodida, antes del último
kilómetro de subida.
Como las veces
anteriores, hemos dejado en el alto las bicis y subido hasta
la cima, al mirador, desde donde hemos podido disfrutar de
unas vistas espectaculares tanto a la parte de Madrid como
de Avila.
Y como premio
después de la subida, pues hemos disfrutado de la bajada,
donde Espartaco nos ha dejado a todos "acojonaos" con su
bajada kamikaze, en la que pinchó tres veces, jodió la
rueda, y al final tuvieron que ir a recogerle a la
gasolinera de Cadalso.
Como se nos había
hecho un poco tarde, la vuelta al pueblo ha sido por la
carretera, donde "como es normal" a algunos se les olvida
que no han salido solos, y aplican la norma de "marica el
último", demostrando que les importa tres cojones lo que les
pase a los que van detrás. Debe ser que no saben lo que
significa la palabra "grupo".
Hemos llegado al
pueblo sobre la una, en una mañana de un tiempo fenomenal
para las alturas que estamos y con una buena paliza en el
cuerpo después de 58 kilómetros y de haber conquistado "La
peña de Cenicientos".
El domingo que
viene, más.
Domingo 4 de octubre de 2009
Volvemos
a territorio del pueblo después de la experiencia del
domingo pasado por la sierra. Hoy no hemos juntado ocho con
ganas de dar pedales, Perejil, Javi Morón, Jose Pablo,
“Escartín” Lorenzo, Jose “Angelillo”, Javi “Eltiolavara”,
Rafa, y un nuevo debutante, Jose “el Mara”.
Decidimos hacer la “ruta
Perejil”, pero al revés, así que empezamos la mañana
subiendo por el camino del gurugú, donde en la primera
cuesta el grupo tuvo la primera baja. Javi Morón “el
noesperoanadie” tuvo que abandonar debido a problemas
mecánicos al tener el cambio como una carraca.
El resto del grupo continuó la
ascensión, agrupándonos al llegar al alto. Continuamos
después con dirección a San Martín de Valdeiglesias, donde
estuvimos haciendo la “parada de avituallamiento” en el
parque de siempre antes de coger la vía hacia Pelayos.
Realizamos el tramo entre San
Martín y la gasolinera de Pelayos a un ritmo tranquilo, pero
cuando empezamos el tramo de Picadas, no se sabe si es que
había premio para los primeros, el personal empezó a dar
caña estirando el grupo y llevándonos con la lengua fuera.
Como “eltiolavara” había ofrecido
unas cervecitas a su salud con motivo de su cumple si
llegábamos pronto al pueblo, decidimos volver al pueblo por
detrás del Safari, mientras Perejil, a su bola (como casi
siempre), ya había tirado con dirección a La Poveda. Salimos
a la carretera donde “el lobo”, y de allí rodamos todos
juntos hasta agruparnos en “El extremeño”.
Terminamos la ruta con las
mencionadas cervecitas a la salud de “eltiolavara” que
acompañadas unos choricitos nos supieron a gloria. El
debutante Jose "El Mara" cumplió, aunque hay que decir que
tuvo un debut “mas plácido” de otros debutantes anteriores.
Esperemos que se anime más días.
Domingo 27 de septiembre de 2009 (Entre peñascales)
Hoy estaba previsto una nueva
ruta por la Comunidad y alrededores, en esta ocasión nos
disponíamos a realizar el recorrido entre Cercedilla y El
Escorial. Habíamos quedado a las 7,30 en la estación de
autobuses, desde donde iríamos en autobús hasta Cercedilla.
En esta ocasión nos hemos juntado Gabriel, Perejil, José
Joaquín, Juanto, Javi Morón, Javichy, José Pablo, Javi Duque
y Rafa.
Llegamos a Cercedilla a algo más
de las 9 de la mañana, y después de montar las bicis y
prepararnos, empezamos la marcha con destino a El Escorial.
Comenzamos la ruta saliendo de Cercedilla y cruzando la vía
del tren, para después empezar una ascensión no muy dura
aunque con la dificultad de algunas zonas pedregosas, donde
José Joaquín cogió la primera "liebre" de la jornada, al
quedarse atascado en las piedras y no poder sacar los pies
de las calas, la caída se saldó con unos pequeños
desperfectos de chapa y pintura, que fueron solventados.
Continuamos después la ascensión
que nos llevaría a salir a la N-6, aunque mientras subíamos
tuvimos que hacer una parada ya que Javichy tuvo un pinchazo
que hubo que reparar, reagrupándonos después al llegar a la
carretera, antes de ascender unos dos kilómetros que nos
llevaron al alto del León.
Después de hacer una paradita
para comer una chocolatina y hacernos una foto en la estatua
del león, continuamos camino con dirección hacia Peguerinos,
por una pista donde tuvimos que compartir la circulación con
algunos coches.
Llegamos a un punto donde la
pista continuaba hacia Peguerinos y donde nosotros nos
desviamos siguiendo la ruta del GR-10 que nos indicaba el
gps por una ascensión técnica y complicada debido a las
rocas que había en el camino, y que obligaban a bajarse de
la bici de vez en cuando. Esta ascensión nos llevo a un
refugio de piedra abandonado donde hicimos una paradita para
hacernos unas fotos.
En el descenso desde el refugio,
Rafa cogió la segunda "liebre" de la jornada, cuando
mientras bajaba por el pedregal que era el GR-10, la rueda
delantera se clavó en una piedra y salió por encima del
manillar, aunque fue una caída sin desperfectos, lo malo es
que a la bici se le quedó la cadena atascada entre el
molinillo y el eje y no había manera de sacarlo. Gracias a
unos moteros que pararon y nos ayudaron se pudo solucionar
la avería, aunque ello nos retrasó un buen rato.
Continuamos la ruta por el GR-10
de las narices, que era una senda llena de piedras en la que
apenas se podía montar en bici, y en la que muchos tramos
había que hacerlos andando o incluso con la bici al hombro,
y después de ascender otro rato llegamos al refugio de "la
naranjera", desde donde se podía ver una bonita vista del
Valle de los Caídos. Desde allí nos esperaba casi lo peor de
la jornada, una bajada por un pedregal y la posterior
ascensión por una ladera con la bici al hombro, donde no
sabíamos donde estábamos y donde Javichy ya estaba reventado
y no paraba de echar pestes.
Por fin en el alto conseguimos
llegar a un camino ancho y donde un motero nos indicó hacia
donde teníamos que ir para acortar la ruta y bajar a El
Escorial, ya que se nos había hecho tarde de narices.
Así que seguimos sus indicaciones
y después de una ruta de cinco horas y media por fin
llegamos a nuestro destino, aunque no pudimos tener el
avituallamiento allí ya que el autobús tenía que volver al
pueblo.
Llegamos al pueblo a las cuatro
menos cuarto, y como teníamos pendiente comer el bocata,
pues nos fuimos al parque que hay en la fuente de "El
Eliseo", donde tuvimos un avituallamiento que nos supo a
gloria mientras hablábamos de una posible excursión de fin
de semana para el año que viene.
Así nos fué en una mañana en la
que realizamos una ruta que era más para senderismo que para
bici, y que hubiera sido bonita si el camino hubiera estado
en unas condiciones mejores. Aunque nos faltó la ascensión
final al monte Abantos, que no pudimos hacer ya que debido a
las incidencias y a todos los tramos que tuvimos que ir
andando nos pasamos de hora.
A ver si la próxima nos sale
mejor.
Domingo 20 de septiembre de 2009
Después del paréntesis motivado
por las fiestas del pueblo, el pelotón del MTB Villa del
Prado vuelve a rodar. Para esta ocasión nos hemos juntado a
las 9 en la plaza Gabriel, Jose Pablo, Javi Morón, Perejil,
Rafa, David, y Juanjo "Bene". Después de debatir sobre que
ruta haríamos, se decidió ir por un camino que no habíamos
usado nunca como salida del pueblo, el antiguo camino de
Almorox, que es el que sale del pueblo por la planta de
hormigón con dirección a "El Encinar".
Como hacía mucho que no rodábamos
por esa zona, no recordábamos lo que nos esperaba. La
primera complicación empezó en el pequeño pinar que hay en
la curva de "Valdegatos", para después tomar algunos
cortafuegos con dirección a "El Encinar". Fue después de
subir uno de esos cortafuegos, donde Rafa tuvo un corte de
digestión y dejó en una cuneta el desayuno y la cena del día
anterior. A pesar de la flojera momentánea y de las
recomendaciones de los demás para que volviera al pueblo,
continuó la ruta.
Después del "periplo" de los
cortafuegos, salimos un tramo de carretera para meternos a
"El Encinar" por la primera entrada, donde Gabriel nos hizo
un "circuito urbano" hasta salir al camino que lleva a la
urbanización "El Romillo", después giramos a la derecha para
coger el camino que más tarde cruza la carretera M-507 y
dirigirnos a la senda del cerro Valdenoches, para a
continuación coger el camino de los forestales que lleva a
la carretera de la Granjilla, por la cual bajamos hasta
Pelayos.
En la plaza de Pelayos estuvimos
avituallando agua y reponiendo fuerzas con la chocolatina, y
después circulamos por la carretera M-501 hasta
incorporarnos a la vía verde de Picadas, y después continuar
hasta el pueblo pasando por La Poveda, donde nos encontramos
a Paco, que había cambiado la bici por las zapatillas de
correr.
Hemos llegado al pueblo a las
12,45 después de una ruta de unos 50 kilómetros que nos ha
venido muy bien como toma de contacto de nuevo con la bici
antes de la ruta del próximo domingo por la sierra y donde
por esta vez no hemos tenido ninguna incidencia mecánica. A
ver si tenemos suerte y el tiempo acompaña el próximo finde
y podemos disfrutar de una bonita mañana de bicicleta.
Domingo 13 de septiembre de 2009
Domingo de fiestas, en principio
no había salida del Club por que se suponía que el pelotón
estaría "extradopado" por la cantidad de las diferentes
bebidas alcohólicas ingeridas durante esos días, pero hubo
un valiente que salió a desintoxicarse....¡¡JOSE PABLO!!.
Así que mientras el resto estaría durmiendo "la mona" de la
noche anterior, José Pablo cogió la bici y se fue a dar un
rulo. La ruta fue una de las típicas de la zona, que es la
de salir del pueblo por la vía con dirección a La Poveda,
continuando hasta Picadas para después subir la cuesta de la
depuradora y "las eses" y regresar al pueblo. Si señor,
¡¡¡Ole tus c...., José Pablo!!!.
Domingo 6 de septiembre de 2009
Pocos datos tiene el cronista
sobre la ruta de este domingo. Se dieron cita para esta
ocasión Gabriel, Perejil, Javi Morón, Lorenzo, Jose Pablo,
David, Javi "Tresme" y su sobrino Luis, y realizaron el
recorrido Villa del Prado-Aldea del Fresno-Villamanta-Villanueva
de Perales-Villamantilla-Chapinería-Aldea del Fresno-Villa
del Prado. Entre las incidencias de la jornada destaca el
reventón de José Pablo, que se cargó la cubierta de una
rueda y tuvo que llamar para que fueran a recogerle al no
poder continuar.
Domingo 30 de agosto de 2009 (Otra "ruta perejil")
Otra jornada de calor y bicicleta
en espera del paréntesis debido a las próximas fiestas del
pueblo. En esta ocasión nos hemos juntado Manolo "el Presi",
Javichy, Gabriel, Perejil, Juan Pedro "Tresme", Javi "Eltiolavara",
que volvía después de un paréntesis de varias semanas,
José Pablo, algo convaleciente aún, Javi "Tresme", que hoy
se animó a compartir con nosotros una mañana de bici mas "light"
de las que tiene habitualmente, y Rafa.
Después de debatir durante unos
minutos cual sería la ruta, la gente cedió el privilegio de
elegir al "mas viejo" del grupo, así que "medio siglo"
Perejil fue el encargado de guiarnos, por lo que los que le
conocemos ya sabíamos cual sería la ruta.
Salimos del pueblo por la vía en
dirección a La Poveda, para después continuar y salir a la
carretera M-507 en la recta del safari. Hemos cruzado la
carretera para circular por la carretera de Picadas hasta la
presa. Después hemos recorrido toda la vía de Picadas hasta
el final, girando hacia la subida de la depuradora y
desviándonos después a la derecha para ir a Pelayos.
Después de cruzar la carretera de los pantanos para llegar a
la antigua estación y enlazar con el tramo de vía que va hasta San Martín de Valdeiglesias,
el grupo ha tenido un imprevisto, ya que Juan Pedro ha roto
el cuadro de la bici, y ha tenido que llamar para que fueran
a recogerle (esperemos que no sea una epidemia, que ya van
dos cuadros seguidos, Manolo y ahora Juan Pedro).
El grupo continuó su ruta hacia San Martín
donde hemos recuperado fuerzas y nos hemos avituallado de
agua, y donde nos ha abandonado otro integrante, ya que
Javichy se desvió para visitar a sus padres.
Seguidamente pusimos dirección a la
vía pecuaria del Tórtolas,
que nos llevó hasta la carretera de las canteras y que nos
dejó bastante "pegadillos" a todos antes de afrontar la
última subida, donde Manolo y Eltiolavara venían sufriendo
lo suyo y estaban deseando llegar al pueblo.
Antes de afrontar la bajada del
"record de velocidad" para volver al pueblo por el camino
del Gurugú, Perejil tuvo un pinchazo por un habrojo, y
tuvo la suerte de que le acompañaban unos compañeros mas
solidarios que él y le echaron una mano (a ver si toma nota).
Con más retraso de lo habitual
llegamos al pueblo, en una mañana de mucho calor al igual
que en los últimos domingos y donde en la puerta de la
piscina nos encontramos de nuevo con Javichy, que había
vuelto por la carretera.
El domingo que viene también se
sale, aunque algunos estaremos en la playita. Los que
salgan, que lo pasen bien y desintoxiquen el cuerpo antes de
los cubatas que van a caer en las fiestas.
Domingo 23 de agosto de 2009 (¡¡Sorpresa, esta vez no me han
dejao tirao!!)
¡¡Vaya sorpresa!!, aunque era
fácil que se presentara en la plaza alguien más que el
domingo anterior, no esperaba que hubiera tanta asistencia y
hoy nos hemos juntado una buena tropa de nueve: Gabriel,
Perejil, Javi Morón, Joselillo, Juanín, Juan Pedro “Tresme”,
que repetía de nuevo después de su accidentado debut, Manolo
“el Presi” (que ya era hora de que se le viera el pelo),
David y Rafa.
Hoy hemos hecho la ruta a
propuesta de Javi Morón “Elnoesperoanadie”. Hemos salido del
pueblo por la vía con dirección a La Poveda, para salir a la
carretera en la recta del safari y girar a la derecha con
dirección a Aldea del Fresno. Al llegar al parking del
puente hemos cruzado la carretera para circular por la
orilla del río y callejear un poco hasta llegar al puente de
la carretera de Chapinería, la cual hemos cogido para
después desviarnos a la derecha por la vía pecuaria que sube
hasta Chapinería.
En la subida ya se notaba que iba
a hacer un calor de narices, y David ya empezó a darse
cuenta de que la mañana se le iba a hacer un poco pesada.
Como la subida a algunos se les atragantaba un poco, nos
reagrupábamos de vez en cuando hasta llegar a Chapinería, la
cual atravesamos para cruzar la M-501 por el paso elevado y
circular por el camino de la planta de hormigón hacia Navas
del Rey.
En Navas hemos hecho la parada de
avituallamiento en la Plaza, refrescándonos en la fuente y
rellenando las botijas de agua y hielos, la paradita nos ha
venido de maravilla, pues se estaba de lujo a la sombra y
con el frescor que desprendía la fuente.
Una vez estábamos todos listos,
hemos salido de Navas por la carretera del puerto, para ir
hacia la urbanización de La Rocha, la que hemos atravesado
para después bajar hasta el puente de San Juan, donde hemos
cogido el trozo de carretera para poder llegar hasta la
depuradora para afrontar la ascensión más dura de la
jornada.
Así que bajo una buena solana,
nos hemos puesto a subir por “la asfaltada”, donde cada uno
subía a su ritmo y donde David pasó las penalidades mas
duras de la jornada. Esa fue la última vez que vimos a
Perejil, que siguiendo con sus costumbres, pasó de todos y
se fue sin querer saber nada del grupo. (A ver si algún día
se encuentra con la horma de su zapato en forma de avería
mecánica cuando esté solo por el campo y así se le quita esa
p… costumbre que tiene).
El resto nos reagrupamos en el
alto, y decidimos de ir por la senda del cerro Valdenoches,
ya que la subida de “las eses” se haría muy dura con el
calor que hacía y David no iba para muchas alegrías.
Circulábamos por la senda cuando Manolo nos comunicó que
tenía una avería mecánica grave, ¡¡había partido el cuadro!!
(la bici no pudo aguantar más la “hermosura” del chaval y
petó), así que tuvo que ir el resto del camino despacio para
que la burra no se le dividiera en dos. Y después David, que
las estaba pasando canutas, vió el cielo abierto en la
charca de arriba, y pidió al grupo hacer un receso para
darse un chapuzón, lo que a los demás nos dio cierta envidia
por lo buena que decía que estaba el agua.
De allí continuamos ruta para
llegar al camino de San Martín, y bajar al pueblo por el
Gurugú, donde Juan Pedro (que hasta el momento estaba
intacto) en el descenso tuvo problemas para controlar la
burra y estuvo a punto de descabalgar, y aunque se libró de
probar el suelo, no se libró de los arañazos y raspaduras
que se hizo con la misma bici, lo que posteriormente fue
motivo de las coñas de los demás, ya que otro día más volvía
a casa hecho un Cristo.
Así que como la jornada había
sido de un calor de huevos, hicimos una paradita en la
piscina, donde cayó un rápido refrigerio, y después nos
acercamos a la chopera de La Florida, para ver la carrera de
MTB, donde los nuestros tuvieron suerte dispar.
Hasta el próximo domingo. A ver
si de nuevo nos juntamos un buen grupito.
Domingo 16 de agosto de 2009 (Crónica de una ruta en
solitario, parte I)
Pues eso, como dice el título,
fue una ruta en solitario, lo de la parte I es porque me
parece que el próximo domingo ocurrirá lo mismo. Con la
excusa de la carrera de carretera del pueblo, hubo deserción
masiva, así que a la hora convenida en la plaza sólo estaba
el chache Rafa (o sea, yo).
Viendo que el pelotón sólo lo
formaría uno, pues decidí hacer una ruta "al estilo
Perejil", para rodar. Así pues me puse en camino por la
carretera del Alamín, continuando después por el camino que
lleva a Almorojuelo donde en un tramo cuando rodaba
cerca de las choperas del río, me acompañaron en la ruta una
manada de varios gamos, que corrían en paralelo a mí
intentando saltar la valla y atravesar el camino para cruzar
al otro lado, a continuación giré a la derecha para
dirigirme a Almorox.
Una vez en Almorox, puse rumbo a
Cenicientos por la carretera, donde a pesar de ser pronto ya
se notaba que "Lorenzo" iba a calentar de narices. Llegué a
Cenicientos un poco antes de la hora del sorteo de los
toros, ya que había gran expectación en la plaza. Hice la
paradita para comer unas barritas y reponer fuerzas, y
retomé carretera con dirección a Cadalso, donde luego me
dirigí hacia la carretera de las canteras hasta salir a la
N-403, girando a la derecha para posteriormente cruzar la
carretera y volver al pueblo por el camino del Gurugú.
En total, un periplo en una
mañana calurosa por los pueblos del suroeste de Madrid de
unos 52,5 kilómetros, la mayoría por carretera aunque de las
que apenas tienen tráfico, que aunque no me gusta mucho, fue
mas que nada por seguridad, ya que al ir sólo si voy por el
campo y algo pasara igual cuando me encontraran estaba
fosilizado.
Espero que el próximo domingo se
anime alguien más, aunque siendo la carretera de MTB del
pueblo..........
Domingo 9 de agosto de 2009 (El tostonazo)
Hoy el grupo ha menguado
bastante, alguno usará de excusa que es,tuvo en la ruta
nocturna, pero otros que no participamos y nos acostamos aún
mas tarde estábamos otro domingo más a las 9 en la plaza sin
fallar.
Nos hemos reunido sólo cuatro,
Gabriel y Perejil (que también habían hecho la nocturna),
Rafa, y "Elnoesperoanadie" Javi Morón.
Para decidir dónde íbamos dejamos
hablar a Perejil, y como no podía ser de otra manera, se
empeñó en que teníamos que llanear, que ya habíamos subido
bastantes cuestas el domingo anterior, así que le dejamos
que indicara el camino.
Salimos del pueblo por el camino
de los palomares, calentando las piernas por la cuesta. Al
llegar al camino que sube al encinar, giramos a la izquierda
donde Macetero para bajar hasta la carretera del Alamín, por
la que circulamos un poco hasta meternos por la urbanización
"Las Hoyas" para ver el nuevo asfaltado.
Salimos de "Las Hoyas" y cogimos
dirección Almorox, donde en la Plaza estuvimos debatiendo
sobre hacia donde continuar la ruta. Perejil con su "emperejilamiento"
de que había que llanear se empeñó en que fuéramos hacia
Paredes de Escalona, así que cogimos carretera y nos
dirigimos hacia el objetivo. De Paredes de Escalona seguimos
por carretera hacia Aldeaencabo de Escalona, y de allí a
Escalona (muchos Escalonas en la jornada de hoy). De
Escalona cogimos un camino hacia Almorojuelo, donde paramos
para ver el río antes de continuar por el camino del Alamín
y después por carretera hasta el pueblo.
En total, una ruta de 50
kilómetros aproximadamente con bastante de carretera, un
tostonazo para los que nos gusta un poco más de caña, pero
bueno, otra vez será. Llegamos al pueblo a las doce y cuarto
aproximadamente, y en la Plaza del pueblo cayó un refrigerio
rápido que nos supo a gloria en el calor de la mañana.
A los que se animen, nos vemos el
próximo domingo a las 9, aunque se celebre la Clásica de
carretera en el pueblo.
Domingo 2 de agosto de 2009 (La etapa reina)
Ya está aquí el domingo para
pedalear, y hoy nos hemos juntado en la plaza Gabriel,
Perejil, Javi Morón “El noesperoanadie”, Rafa, Javi “Eltiolavara”,
Juanín “El Juvenil”, Jose Pablo (que volvía después de las
vacas), y dos nuevos integrantes, Juan Pedro (Tres Metros),
y nuestro amigo Paco, con el que no compartíamos ruta desde
hace muchísimo tiempo y que nos ha alegrado ver de nuevo. En
total, un grupito de 9 dispuestos a pedalear un poquito.
Como el debutante Juan Pedro
decía que cogía la bici por segunda vez, se decidió hacer
una “ruta llana” para que tuviera un “bautizo fácil”, así
que para empezar nos pusimos a subir por el camino de San
Martín, donde a los pocos metros Juan Pedro tuvo el primer
percance de la jornada, cuando al quedarse “clavao” en una
subida, no pudo sacar el pie de la cala y se fue al suelo,
haciéndose un corte en la pierna con una piedra. Aunque
acordándose del “puto tabaco” y teniendo que echar pie a
tierra alguna vez, consiguió llegar al alto, donde le
hicimos “un remiendo” de la herida con kleenex y cinta
aislante que llevaba Perejil.
Aunque Juanín le propuso
abandonar el grupo y hacer una ruta mas light, Juan Pedro no
se rajó y dijo que estaba dispuesto a hacer lo mismo que los
demás, así que continuamos camino con dirección a San
Martín, donde en un llanito estuvimos tomando un poco de
aire mientras debatíamos sobre que podría ser (no sabemos si
es una tumba antigua o un abrevadero) un hueco tallado que
hay en una gran piedra, saneamos la herida de Juan Pedro y
continuamos la marcha, girando posteriormente a la derecha
para subir por detrás al Alto de la Mira (1038 metros), lo
que popularmente llamamos “El Vértice”, donde todos tuvimos
que sacar el molinillo a pasear para poder subir, y aún así
casi todo el mundo tuvo que poner pie a tierra.
Una vez en la cima nos comimos la
chocolatina mientras disfrutábamos de las vistas, y nos
hacíamos unas fotos con el “tótem” de madera que nos
encontramos allí. También comprobamos que “el mochilón” de
Javi Morón “el noesperonadie” no está lleno de bollos como
todos pensábamos, sino que lleva una botella de agua
congelada que nos vino de perlas durante la jornada. Después
de haberlas pasado chungas durante la subida ya tocaba
disfrutar un poco, así que emprendimos el descenso que nos
lleva a los pies del Cerro Valdenoches (902 metros), donde
nos hicimos otra foto y pusimos otro poco de cinta aislante
a Juan Pedro antes de empezar la subida hacia las antenas.
Coronamos el cerro, con Juan
Pedro mojándole la oreja a Perejil en la subida (está claro
que las subidas a Piry se le atragantan), y de nuevo otro
rápido descenso antes de afrontar la rampa mas difícil de la
jornada y que nos lleva a coronar la tercera cumbre de la
jornada, el Cerro de las Mucas (824 metros).
Y por fin llegaba lo más
divertido de la jornada, el descenso por las “zetas de
Pelayos”, donde unos pudimos disfrutar de una bajada técnica
y bonita y otros no tuvieron tanta suerte y probaron el
suelo. Jose Pablo se pegó una buena costalada y Juan Pedro
por evitar atropellarle se fue de ruta entre las jaras. En
el punto de reunión y mientras esperábamos la llegada de
Paco, Juan Pedro nos comentó que aún se había pegado otro
piño contra una encina, ¡¡¡¡no había mas que verle, estaba
hecho un Cristo por todos lados!!!.
Ya decidimos que se había
terminado lo duro y que era cosa de poner rumbo de vuelta al
pueblo, y como andábamos más secos que el desierto de
Arizona fuimos a la gasolinera que hay a la entrada de San
Juan para reponer agua, donde después de unos traguitos
frescos y cuando nos disponíamos a ir hacia Picadas, Juan
Pedro se dio cuenta que había perdido el móvil en uno de sus
percances en las zetas, así que nos tocó volver a por él.
Después de un buen rato de subida
por las zetas el móvil apareció, y por fin pudimos emprender
viaje de vuelta, tirando hacia el embalse de Picadas. Al
llegar a la presa, con la coña de las obras, tuvimos que
hacer una operación de trasvase de bicis de un lado a otro
de la grúa, que entre tres se hacia sin problema.
Así que ya nos quedaba el último
“escollo”, la subida de Picadas, que realizamos sin
problemas, para después meternos por el camino de detrás del
Safari, e ir a salir donde el desguace del lobo, y como ya
era muy tarde tomamos los pocos kilómetros de carretera que
nos separaban del pueblo.
La “etapa reina” concluyó en la
puerta de “El Extremeño”, cerca de las dos de la tarde, con
una buena paliza encima y cuando ya en los móviles de todos
sonaban los números “de las parientas”, dispuestas a echar
la bronca porque imaginarían que estábamos liados a
cervezas. Ha sido una de las etapas más cortas que hemos
hecho (unos 42 kilómetros), pero muy bonita y de un nivel
bastante alto. El debutante pasó la “prueba de fuego” con
nota y se portó como un jabato, aunque según venía de
heridas no se sabía si venía de montar en bici o de la
guerra. Esperemos que no se desanime, que los inicios son
duros para todos aunque luego se nos olvide y le veamos la
próxima jornada. Y lo mismo a Paquito, a ver si se anima más
a menudo a acompañarnos.
Hasta la próxima.
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"Eltiolavara sufriendo en la subida"
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De paseo por el monte........
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Jose Pablo a patita también
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Juanín llega arriba con mala cara
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Perejil y Juan Pedro, asfixiados pero arriba
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El grupito con el "totem" (I)
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El grupito con el "totem" (II)
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El tipo serrano de Perejil
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El pantano al fondo
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Como molan las bajadaaaaaaaaaaassssss
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Domingo 26 de julio de 2009 (Vaya mariconada de ruta)
Son las 9 en el reloj de la
plaza, en una jornada que se prevé de un calor de narices.
Faltan algunos de los clásicos, como Escartín y Eltiolavara,
será que los “abuelillos” están achacosos, y también Jose
Pablo, lo que nos ha sorprendido, esperemos que no se haya
cansado ya de nosotros. Nos hemos juntado Perejil, Javichy,
Gabriel, Javi Morón “el noesperoanadie” y Rafa.
Con sus ganas de llaneo, Perejil
propone ir a Valmojado, con lo que ponemos rumbo por la vía
con dirección a La Poveda para salir después a la carretera
en la recta del Safari. Nos incorporamos a la carretera con
dirección a Aldea del Fresno, donde Perejil empieza a hacer
de las suyas y a tirar del grupo. Una vez llegamos a Aldea,
giramos a la derecha donde el parque del kiosco para tomar a
la vía pecuaria que va hacia Villamanta, que dicho sea de
paso, parece un tobogán de los baches que tiene y no paras
de ir dando botes. Al llegar al cruce con la carretera
Villamanta-Méntrida, tomamos dicha carretera con dirección a
Méntrida para acortar la etapa, donde a la sombrita hicimos
la parada de avituallamiento mientras charlábamos sobre el
coste de la luz y el agua. Tras unos minutos continuamos la
marcha por la carreterilla que va hacia Calalberche, donde a
la altura del mercadillo cruzamos el río para llegar a La
Poveda, con un “refrescao” de piernas que nos vino muy bien,
además de aprovechar para lavar las zapatillas sin sacarlas
de los pies. Y después de que Gabriel se diera una ducha
refrescante con los aspersores que regaban donde el kiosco,
y de que Javichy entrara a la ermita a rezar a la Virgen
para ver si le pone en forma, continuamos el camino hacia el
pueblo. Nada mas subir la cuesta nos desviamos a la
izquierda para volver por el camino de la aceña, que va a
dar a la carretera del hospital, y de allí hasta el pueblo
de relax.
Hemos llegado unos minutos
después de las 12, después de recorrer unos 48 kilómetros
aproximadamente. La etapa ha sido light y con bastante
asfalto, lo malo era la chicharrera que hacía en algunos
momentos. El próximo domingo no dejaremos hablar a Perejil
“el tío llaneo”, y a ver si nos machacamos un poquito más.
Domingo 19 de julio de 2009 (debut con victoria) by "El
noesperoanadie"
Hoy había muchas bajas, lo cual era
normal ya que no había merienda gratis al final de la etapa y los
triperos cada uno tenía su excusa.
A las 9 en la plaza del pueblo
estábamos: El invitado de lujo, José Pablo, los sin uniforme
oficial Joselillo “el cabreado” y Juanín “el juvenil” y los
uniformados Javi-1 “el hijo de Kiko”, Javi-2 “el Perejil” y
Javi-3 “el noesperoanadie”.
El Pere como veterano del grupo
decidió llanear y empezamos la ruta por la antigua vía del
tren con dirección a Almorojuelo, una vez allí seguimos por
la carretera y antes de llegar a la finca de los caballos,
cogimos el camino a mano izquierda dirección a Escalona.
Antes de llegar a escalona y
encima del puente de la carretera de circunvalación, Javi-1
tuvo la única avería mecánica de la jornada, pinchazo en la
rueda trasera, que arregló el mismo en menos tiempo que lo
que tardan en cambiarles las ruedas al Renault de Alonso.
Cruzamos escalona y decidimos
continuar hacia paredes por la carretera, donde el rebaño
seguía agrupado, sin dar nadie ningún síntoma de flaqueza.
Por cierto, descubrimos un nuevo campo de golf justo al
final de la bajada, aunque no sabemos si estaba operativo o
terminándose de construir.
Una vez coronado paredes de
escalona, atravesamos el pueblo para empezar a subir por un
camino dirección a Cenicientos casi a la aventura, ya que
sólo un par de miembros del equipo habían pasado una vez por
allí y de esto hacia ya varios años, no obstante y a pesar
de que estuvimos más perdidos que el zumbao que sale en
Cuatro, no nos dio por mear y guardarlo en los bidones por
si acaso nos deshidratábamos.
Cuando empezábamos a dudar si nos
dábamos la vuelta o llamábamos al 112, Joselillo dijo ¡¡Por
esa puerta estoy seguro!! Pero ¡¡¡¡cuidado está
electrificado!!!!. Así que sin dudarlo un instante, le
dejamos pasar a él primero. Cogió su bici como si no pesara,
la pasó al otro lado de la puerta con cuidado y a
continuación y realizando la tijera pasó por encima del
teórico cable con tensión, enganchado a una batería, dándole
de lleno en sus partes nobles. Evidentemente no tenía ni
gota de tensión, así que pasamos todos y hicimos una parada
técnica para comernos la galleta, bebernos el agua y
comentar lo que pudo haber pasado, aunque por lo menos
Joselillo el cupo de descendientes ya lo tiene asegurado.
Seguimos la marcha y después de
varios kilómetros más, encontramos la carretera que iba a
parar a Cenicientos, cruzamos el pueblo dirección a Almorox
y hacia la mitad de la bajada, decidimos acortar por un
camino que en teoría nos llevaría al Romillo. Ahí llegó el
momento más sorprendente de la mañana, ¡¡¡¡¡¡¡el Pere, se
queda atrás!!!!! y tenemos que estar parando para esperarle
en varias ocasiones, ¡¡cuanto les habría gustado ver este
momento a algunos!!.
Una vez completado dicho camino,
no sabemos cómo, pero salimos a 100 metros del cruce de
Almorox/Cadalso, donde tras algunas dudas de por dónde
continuar, el Pere tiró carretera adelante y no nos dio otra
opción que seguirle con el consiguiente cabreo de su primo,
así que tomamos dirección al Encinar por la carretera. Aquí
paso lo inesperado, Javi-3 “el noesperoanadie” haciendo
honor a su apodo, puso el plato del medio, piñón 3 y saco de
rueda al resto del grupo en el inicio de la subida,
Joselillo haciendo labores de gregario se puso en cabeza del
grupo para abortar la escapada incluso dándole voces al
escapado para que parara, pero no le valió de nada, era su
terreno, por donde se había estado preparando estos meses
atrás y al final sacó aproximadamente 2 minutos de ventaja
en la entrada del polígono en 1 Km. de subida y siete de
descenso. Javi-2 llegó el último reventado.
Al final 60 Km. para el cuerpo en
3 horas y media, que por la dificultad del terreno no está
mal. El próximo domingo a las 9:00 en la plaza empezará una
nueva aventura. Un saludo.
Domingo 12 de
julio de 2009 (Las cabras estarían en su salsa)
Hoy de nuevo era el turno de una
ruta “fuera de las fronteras de Villa del Prado”, en esta
ocasión se trataba de la “Vuelta al embalse de Burguillo”,
una ruta que hemos hecho siguiendo las indicaciones del GPS
y de la que sólo conocíamos la primera parte por haberla
realizado años atrás.
A las 8 en la estación nos hemos
juntado todos los convocados, Lorenzo, Perejil, Alberto,
Manolo el Presi, Javichy, Juanto, Manolo Beades, Manu, Jose
Pablo, Angelillo, Jose Joaquín, Kiko, Javi, Juanín, Rafa y
Gabriel, un total de 16, en lo que hasta ahora ha sido la
participación más numerosa en una excursión del Club.
Después de solucionar unos
problemillas de logística con el transporte, hemos cogido
camino hacia Las Cruceras, punto de partida de la ruta, y
desde donde hemos empezado a dar pedales alrededor de las
9,00.
Esta vez, para ir calentando las
piernas, nada mas empezar nos esperaba una subida de 10
kilómetros, en la que hubo que hacer varias paradas por que
pronto empezamos con las incidencias.
En la barrera de entrada al Valle
de Iruelas, a Kiko se le jodió la bolsa de herramientas, que
arregló con un alambre, y 200 metros más adelante, Manu tuvo
el primer pinchazo de la jornada, que se arregló en unos
minutos y pudimos continuar el ascenso por la ladera del
cerro Monteagudo, con dirección al collado del cerro
Morales, desde donde disfrutábamos de unas vistas preciosas
del embalse de Burguillo.
Cuando quedaba menos de un
kilómetro para coronar, Kiko tuvo la primera rotura de
cadena de la jornada, y Javi nos demostró sus habilidades
como reparador de cadenas, aunque no iba a ser la única vez,
ya que arriba le esperaba la cadena de “Escartín” Lorenzo
para arreglarla también.
Así que hicimos parada de
reagrupamiento y avituallamiento en la "fuente Covachuela",
donde nos tomamos unos minutos de relax antes de hacer el
descenso por las zetas. Al llegar a la barrera que delimita
la zona de la reserva del Valle de Iruelas, en vez de bajar
a Navaluenga, continuamos a la derecha con dirección al
camino de Trampalones para bajar hasta la orilla del
embalse, y aquí fue donde empezó lo bueno………..
¡¡¡¡Menudo descenso!!!!. No
sabemos lo que serán los Trampalones que dan nombre al
camino (si se le puede llamar así), pero muchos probamos el
suelo y estuvimos a punto de pegarnos un buen “trampalonazo”
algo más serio. El camino (o lo que sea), estaba lleno de
pedruscos, palos, raíces y regueros, y en algunas zonas
estaba en un estado que había que bajarse de la burra para
no romperse la crisma. Aún así a algunos nos encantó ya que
buena parte del descenso podía hacerse subido, aunque era
muy técnico y con riesgos.
Después del animado descenso,
llegamos a la orilla del pantano en una zona llamada “Las
Mazudas”, desde donde giramos a la izquierda con dirección
hacia la cola del pantano y fuimos por un sendero bastante
técnico también, hasta convertirse en un camino ancho y
llevarnos a “El rincón”, donde cruzamos a la otra orilla.
Ya en la orilla derecha del
embalse circulamos durante unos kilómetros por carretera,
donde hubo que hacer otra parada para arreglar el pinchazo
de Javichy, continuando después hasta coger de nuevo un
camino que nos llevaría bordeando el embalse por la orilla,
y donde en una cuesta bastante chunga Manolo el Presi rompió
la cadena (tercera rotura de la mañana), y de nuevo Javi
tuvo que hacer de mecánico para sacarnos del apuro.
Este camino nos llevó hasta la
carretera N-403, donde nos incorporamos en el puente y por
la que emprendimos el regreso hasta los coches, no sin antes
tener que hacer otra parada para dar aire en una rueda a
Jose Pablo, que también había pinchado, en lo que sería el
último incidente de la mañana.
Al llegar a los coches,
disfrutamos del clásico avituallamiento sólido y líquido
(sobre todo líquido), ya que veníamos secos, y emprendimos
el regreso al pueblo, donde estábamos aproximadamente a las
dos y media.
En resumen, una ruta a la
aventura (es lo que tiene guiarse por el GPS), en mi opinión
muy bonita y en la que hemos hecho “mountain bike” de
verdad, aunque algunos hayan “echado pestes” en algunos
momentos por lo chungo del recorrido (no les falta su punto
de razón), donde las bicis a pesar de las averías y
pinchazos aguantaron bien “la tralla” que llevaron, y donde
por suerte no hubo ningún percance humano.
Esperemos que la gente se lo
pasara bien a pesar de “los roces” y que se animen seguir
participando en las excursiones.
Domingo 5 de
julio de 2009
Hoy el grupo ha menguado algo y
sólo nos hemos juntado Gabriel, Duque, Rafa, Jose Pablo (que
repite a por más cañita), Jose “Angelillo” y aunque un
cuarto de hora tarde y hubo que estar esperando, Perejil.
Escartín nos ha abandonado para irse a cazar conejos (de los
de campo) y el Presi, aunque ha vuelto del exilio, está muy
vago y no ha salido, además su bici no le deja subirse
encima hasta que no adelgace.
Hemos empezado subiendo por el
camino de San Martín, con Perejil y Angelillo tirando del
grupo, y los demás al tran-tran para no desgastar fuerzas.
Al llegar al alto, hemos tenido que parar por que a
Perejil……¡¡se le había salido la suela de la zapatilla y
tuvo que meterla con un palo!!, ¡¡Vaya tela, el mamón las
tiene ya que no las quieren ni los gitanos!!. Duque se la
tiró (la zapatilla) entre las chaparras, pero como nos hacia
falta para continuar la ruta la fuimos a buscar.
Continuamos después con dirección
a San Martín, cruzando la carretera de la granjilla, y
bajando después hasta el camino que sube desde S. Martín a
la N-403, el cual cogimos a la izquierda hasta la carretera,
donde hicimos una paradita para comer una chocolatina y
después bajar a la vía verde del Tórtolas por el sendero que
hacía siglos que no íbamos, donde Gabriel y Angelillo nos
mostraron lo “piraos” que están en las bajadas (alguno se
deja un día los piños en un arbol).
Recorrimos la vía del Tórtolas
hasta la carretera de Cadalso, la cual cruzamos y
continuamos con dirección a Entrepinos para después girar a
la izquierda y subir por camino a Cadalso, donde en la
gasolinera avituallamos agua fresquita. Ya de vuelta para el
pueblo fuimos por donde se celebra el open, una zona muy
bonita entre pinos y que después de un descenso muy
entretenido, nos llevó hasta la carretera de las canteras.
De ahí fuimos por carretera hasta
desviarnos de la N-403 y coger el trozo semi-asfaltado para
ir hacia la senda del cerro Valdeloches, donde en la cuesta,
el “animal” de Gabriel cogió los 83,6 km/h (record del
club). Y terminamos la ruta bajando al pueblo por el camino
de San Martín.
Para celebrar el fin de ruta,
paramos a hidratarnos en la terraza de la piscina, donde
Perejil estrenó la nueva norma del “Pagafantas” (el último
que llegue a la plaza por la mañana, paga la ronda). Al
salir de la piscina, nos encontramos de nuevo a un desertor
(S. M), que para no variar había salido a su bola (él se lo
pierde), los demás nos lo pasamos genial saliendo en grupo.
Para terminar la mañana, subíamos
por la cuesta de la piscina de regreso a casa y a Perejil se
le salió la cadena y se dio con la barra de la bici en los
h...... ¡¡que dolorrrr!!!. Menos mal que ya tiene hecho el
cupo de descendientes, y además dice que apenas usa "el
aparatejo".
Ale, a prepararse para el próximo
domingo, que tenemos excursión.
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Perejil arreglando la suela con un palo
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Poniéndose de nuevo las albarcas
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Joselito, Perejil y Rafa en un descanso
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Perejil comiendo piñones en el abrevadero y eltiolavara descansando
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Domingo 28 de
junio de 2009 (Cañita para el cuerpo)
Hoy nos hemos juntado en la plaza
Gabriel, Perejil, Jose Joaquín, Juanjo Bene, Rafa, Duque,
“Escartín” Lorenzo, que de nuevo se unía al grupo después
del paréntesis vacacional y un nuevo debutante, Jose Pablo.
En total un buen grupito de 8 dispuestos a disfrutar de una
mañana de bici.
Para que el debutante tuviera un
“bautizo” fácil, se decidió ir nada menos que a la Peña de
Cenicientos (tócate las narices). Así pues, salimos del
pueblo con dirección a la vía de Almorox, hasta llegar al
final y girar a la derecha para subir al Encinar por el
camino del tío Vence. Al llegar al Encinar, hemos rodeado la
urbanización por la zona de los toboganes para ir
calentando, una zona bonita pero dura, lo malo es que habían
pasado “la oruga” por el cortafuegos que bordea El Encinar y
han dejado el terreno suelto y de pena para ir en bici.
De allí cogimos el camino que nos
llevó a la urbanización de Pinar de Almorox, donde Gabriel
nos abandonó para hacer las labores de “manager” en la
carrera musical de su hijo. El resto cogimos un trozo de
carretera hasta la urbanización del Romillo (para no variar,
Perejil salió zumbando llevándose a Juanjo detrás, se
pasaron el desvío y hubo que llamarles por teléfono). En el
Romillo nos incorporamos al camino que sale a la carretera
entre Almorox y Cenicientos. A continuación rodamos por
carretera los 5 kilómetros hasta llegar a Cenicientos, donde
mientras algunos reponían agua, Rafa se hizo con una nueva
burra que dejaba la “superbici” de carbono de Juanjo a la
altura del betún.
Así que una vez avituallados de
agua, emprendimos el ascenso a la Peña, donde los máquinas
Lorenzo y Juanjo se escaparon seguidos de Jose Joaquín, y el
resto se quedó para subir a su ritmo, y aquí no hizo falta
darle un toque a “Speedy” Perejil para que no fuera a su
bola ya que se vio que no estaba para bromas, y después de
ir con el molinillo y casi caerse de la bici decidió poner
pie a tierra y subir andando.
Como se hacía un poco tarde y
algunos tenían que volver al pueblo pronto, al llegar a las
ruinas del monasterio nos reagrupamos y decidimos de no
coronar y emprender camino de regreso al pueblo. Hicimos el
descenso por el camino que va a parar la Presa y de allí
cogimos carretera hasta Cadalso, donde de nuevo avituallamos
agua en la gasolinera y después continuamos por carretera
hasta el pueblo.
Hemos recorrido unos 55
kilómetros, incluida la parte más dura de la ascensión a la
Peña de Cenicientos. La mañana ha sido muy buena y con una
temperatura agradable, sin hacer mucho calor, y el debutante
estuvo a la altura en el día de su estreno, esperemos que no
tenga muchas agujetas y se anime a seguir saliendo con
nosotros.
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El debutante estrenándose en los toboganes del Encinar
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La nueva burra de Rafa
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Domingo 21 de
junio de 2009
Hoy de nuevo el grupo ha vuelto a
aumentar, aunque de nuevo hemos echado en falta a “Escartín”
Lorenzo, que andaría por alguna parte persiguiendo a los
conejos. Nos hemos juntado siete en la plaza, Gabriel,
Perejil, Javichy, Javi Duque, Jose, Rafa y de nuevo el
principiante David.
Hemos decidido ir a Colmenar de
Arroyo a ver los toros bravos, así que hemos marchado por la
vía con dirección a La Poveda, para salir a la carretera en
la recta del safari y girar a la derecha con dirección a
Aldea del Fresno. Al llegar al puente hemos pasado por
debajo para circular por la orilla del río y callejear un
poco hasta llegar al puente de la carretera de Chapinería.
Hemos cogido dicha carretera para después desviarnos a la
derecha por la vía pecuaria que sube hasta Chapinería. En la
subida el principiante se ha portado bien, y Eltiolavara ha
tenido un amago de ciática, aunque ha podido continuar ruta
sin problemas.
En la plaza de Chapinería hemos
avituallado, y después de cruzar la M-501 por una pasarela,
hemos circulado hacia Colmenar de Arroyo, donde hemos estado
viendo los toros y donde hemos vuelto a comprobar que a
Perejil se le ponen “los pelos como escarpias” cuando ve
unos bichos con cuernos.
Después hemos cogido dirección a
Navas del Rey, donde en la plaza hemos rellenado las botijas
de agua y hemos continuado la marcha hacia “El Morro”. Una
vez en Picadas después de hacer el descenso, el grupo se ha
dividido. Perejil tenía ganas de más marcha y quería volver
al pueblo subiendo por la depuradora y “las eses” mientras
que los demás queríamos volver mas “light”, así que Jose
acompañó a Perejil y el resto volvimos por detrás del
safari, cruzando al carretera donde “el lobo” y volviendo al
pueblo por la vía.
Hemos terminado la jornada con
unas jarritas de cerveza con limón fresquitas en cierto bar
que nos han sabido a gloria, ya que aunque nos ha hecho
menos calor del esperado, el agua de las botijas estaba como
“el caldo del cocido”. El principiante, aunque llegó
pegadillo, de nuevo se portó como un jabato. El domingo que
viene, más.
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Perejil reciclando la bici
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Eltiolavara, momentos antes de la ciática
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Al principiante se le atragantó la cuesta
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Con los toritos de fondo.....
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Domingo 14 de
junio de 2009 (Crónica de la jornada, by Gabriel)
Hoy hemos quedado tres, Perejil,
yo, y un principiante, David el hermano de Rafa. Cogemos la
vía con dirección hacia La Poveda hasta la caseta, giramos a
la izquierda para llegar donde Palomo cruzando la carretera
y marchando hacia el safari circulando por detrás para ver
los 5 grandes de Africa, el bisonte, el avestruz, la cebra,
los ciervos y uno muy grande que tiene los cuernos de metro
y medio.
Ascendemos picadas y hasta el
momento el principiante responde. Continuamos a lo largo del
pantano de Picadas, cruzamos la carretera y una breve visita
a los barquitos del embalse de San Juan. Después continuamos
por la vía hasta San Martín de Valdeiglesias, donde hicimos
una paradita para repostar agua. Retomamos la vía con
dirección a Cadalso y antes de llegar giramos a la izquierda
hacia la vía del Tórtolas para afrontar el segundo puerto de
montaña y aquí si que el principiante comienza a dar
síntomas de flaqueza.
Esta vía nos lleva a parar a
donde se hace el open de Cadalso y luego al cruce de la
granjilla. Cogemos la carretera N-403 a la derecha, la cual
cruzamos en el alto y emprendemos dirección hacia la senda
del cerro Valdenoches, bajando la cuesta de asfalto con una
velocidad máxima de 73 kilómetros por hora, (record personal
mío), y en la bajada nos encontramos un desertor, S. M.
Después de la bajada giramos a la derecha para coger el
camino que nos lleva a las tejoneras y bajar al pueblo por
el camino del Gurugú.
El principiante, con gran
esfuerzo, bastante dolor y solo una etapa en su palmarés,
aguantó como un jabato. Perejil tan contento, el 80% de la
etapa, LLANO. Esto ha sido todo e intentad animar al
principiante para que salga cuatro o cinco domingos
seguidos, que los jilgueros rápido cogen la forma.
Domingo 7 de
junio de 2009 (Que San Vicente nos ayude.........¡¡A subir
las cuestas!!)
Como teníamos planificado, hoy
tocaba una excursión “fuera de las fronteras de Villa del
Prado”, en esta ocasión a la “Sierra de San Vicente”, que no
conocíamos casi ninguno y donde ya teníamos ganas de ir.
Habíamos quedado a las 8,00 de la
mañana, esta vez no hubo ningún “rajao” de última hora como
en las anteriores ocasiones, y en la estación nos hemos
reunido Lorenzo, Rafa, Gabriel, Pablo, Jose Joaquín, Juanto,
Manolo, Manu, Perejil, Javichy y Duque. Un grupo numeroso,
lo que hace que las salidas sean más bonitas y agradables.
Pasadas las 8,00 emprendimos la
marcha, cuyo lugar de destino era la gasolinera a la entrada
de El Real de San Vicente. Una vez allí, preparamos las
bicis, los atuendos, los avituallamientos, pusimos “el
tarangallo” a Perejil, y empezamos la ruta.
Salimos de El Real de San
Vicente, y como hacía fresco y para que calentáramos pronto,
Jose Joaquín nos puso a subir casi desde el inicio, el
objetivo era coronar “el puerto del Piélago”, así que allí
que nos liamos cuesta arriba casi con el desayuno en el
gañote.
Después de unos kilómetros de
subida por unas cuestas bastante jodidas en las que cada uno
se apañaba como podía, llegamos al alto, donde hacía
bastante rasquilla, sobre todo para los que íbamos con la
equipación de verano, y donde Perejil se dio cuenta de que
había pinchado y hubo que estar arreglando la rueda.
De allí, y tras una breve parada
en las ruinas de un monasterio, emprendimos el descenso
hacia Navalmorcuende. Un descenso de la leche, en el que “se
caía el moquillo” por el fresquito que hacía, y en el que
los “kamikazes” como Gabriel y Manu quitaron el polvo a la
bici.
Allí en Navalmorcuende hicimos
una parada en la plaza del pueblo, donde nos hicimos unas
fotos, y tuvimos el momento gracioso de la mañana cuando
pudimos comprobar “las peleas” que puede tener una persona
mayor para hacer una foto con una cámara digital.
De allí continuamos la ruta por
una especie de vía pecuaria hacia Almendral de la Cañada,
donde paramos un momento antes de empezar la subida al “Pico
de las Cruces”, (un enano de "sólo" 1.373 metros de altitud
y una subida del 18% según la señal que hay al inicio de la
ascensión), ¡¡¡la madre que lo parió!!!.
Así que dicho y hecho, por
recomendación de Jose Joaquín, la gente se aligeró de ropa
dispuestos a sudar un poquito y empezamos la subida. Casi
toda era por un firme de hormigón, y casi lo mejor era no
levantar la vista, por que era desmoralizante ver una rampa
detrás de otra. Seguro que a alguno, además del molinillo,
le hubiera gustado tener un piñón del tamaño del sombrero de
un picador.
Una subida bastante dura, pero la
verdad que muy bonita, sobre todo en el tramo final, donde
la pendiente se suavizaba y circulábamos por un robledal
precioso. Al llegar arriba, aún quedaba un tramo extra hasta
coronar el “Pico de las Cruces” y llegar hasta las antenas,
así que continuamos hasta arriba casi todos menos Gabriel,
Juanto y Javichy. La putada es lo que nos pasa siempre en
las rutas, que en las cimas que coronamos hay niebla y no
podemos disfrutar de las vistas.
En el descenso del pico, Manolo
tuvo un percance, que por suerte fue leve, y sólo quedó en
un problema de “chapa y pintura”. El final del descenso nos
llevó de nuevo al “puerto del Piélago”, en el punto donde
habíamos coronado la ascensión al inicio de la ruta, y de
allí continuamos bajando hasta El Real de San Vicente, donde
después de hacer una mini-ruta por el pueblo emprendimos el
camino de ascenso por carretera hasta donde habíamos dejado
los coches.
Después, el esperado
avituallamiento tanto líquido como sólido, con unos bocatas
y bebidas que nos supieron a gloria después de “la zurra”
que nos había pegado Jose Joaquín. Y Manolo pasó por “el
taller” para que Duque le hiciera un arreglo provisional de
los desperfectos.
En resumen, una ruta de unos 42,
5 kilómetros, de nivel medio-alto, pero muy bonita, y en una
zona con muchas posibilidades y en la que esperamos repetir.
Al final, a Perejil hoy no hacía falta ponerle “el
tarangallo”, ya que bastante tenía con retorcerse para subir
esas cuestas (igual que los demás).
Domingo 31 de
mayo de 2009 (el día de las incidencias)
En días como hoy da gusto, ya
hacía tiempo que no salíamos tantos. Nos hemos juntado un
grupito de ocho: Lorenzo, Perejil, Rafa, Alberto, Duque,
Manolo Beades, Jose “Angelillo” y Gabriel. Es una pena que
no salgan con el club “esos” que prefieren salir más tarde a
su bola. Sería genial hacer el grupo aún mas grande.
Como hacía mucho que no íbamos
por esa zona y algunos no habían estado nunca, hemos pensado
en hacer la ruta de “Las Cabreras”, que está puesta en la
web. Así que hemos marchado por la vía con dirección a La
Poveda, para girar a la izquierda donde el apeadero y cruzar
la carretera por donde Palomo para ir por detrás del safari
hasta Picadas y allí enfilar la vía hasta el final. Después
hemos girado a la derecha y circulado un poco por la M-501
hasta cruzarla y empezar la subida hacia Las Cabreras. Hemos
hecho una pequeña parada para avituallar en el mirador desde
el que se ve el embalse de San Juan, y después hemos
continuado la marcha.
Cuando descendíamos hacia el río
Cofio, han empezado las incidencias, primero el pinchazo de
Rafa, que se arregló pronto gracias al “spray milagroso” de
reparar pinchazos, pero cuando ascendíamos hacia Las
Cabreras después de cruzar el río Cofio, Gabriel ha mostrado
su potencia de piernas rompiendo la cadena, lo que nos ha
retrasado durante un rato, una vez solventado el problema
emprendimos de nuevo camino, pero de nuevo la cadena se
volvió a romper (¿será de todo a cien?), así que otra vez a
parar hasta que después de un buen rato “eltiolavara” nos
mostró su experiencia y la arregló de nuevo (si no, todavía
estaríamos allí).
Como ya se nos había hecho tarde,
decidimos volvernos para el pueblo, así que emprendimos la
vuelta bajo “una torraera” de mucho cuidado, el agua de las
botijas parecía caldo. Menos mal que en el bar del puerto se
compró agua fresquita que vino de perlas.
Al final nos han salido unos 60
kilómetros, y eso que no hemos hecho la ruta completa
(serían casi diez kilómetros más). La putada es que se nos
ha hecho muy tarde. Esperemos que Manolo no cambie de idea y
siga saliendo con nosotros, al fin y al cabo ha sido por
causas ajenas….
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El mirador del embalse
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Intentando arreglar la cadena
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"Eltiolavara" dirigiendo el arreglo
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Perejil "relajao"
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Los jodíos pinchazos
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Con la "chasca" de bicis
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Domingo 24 de
mayo de 2009
Hoy ha habido algunas bajas con
respecto al domingo anterior, pero hemos tenido la alegría
de ver como se unían al grupo “los aldeanos” Manolo Beades y
Juanto. Así pues, nos hemos juntado un grupo de seis: los
mencionados anteriormente además de Lorenzo, Perejil, Rafa y
Gabriel.
Aprovechando que se unían al
grupo, Manolo y Juanto han hecho de guías en esta jornada.
Hemos marchado por la vía con
dirección a La Poveda, para salir a la carretera en la recta
del safari y girar a la derecha con dirección a Aldea del
Fresno. En Aldea hemos cogido la vía pecuaria que va hacia
Villamanta, donde estuvimos pensando si ver el encierro o
continuar con la marcha, al final decidimos continuar y
después de cruzar el pueblo hemos seguido por un camino
hacia Villanueva de Perales, continuando después hasta
Villamantilla, donde desde la valla hemos estado viendo los
toros de la ganadería de “Monte la Ermita”, con Perejil un
poco “acojonao” y con pocas ganas de parar por si acaso.
De allí seguimos ruta hasta
Chapinería donde hicimos escala en un mirador desde el que
se ve toda la comarca para después emprender el descenso
hacia Aldea del Fresno por la vía pecuaria. Al llegar a
Aldea del Fresno hicimos un avituallamiento “no previsto”, y
que vino de perlas. Paramos en un bar (no decimos el nombre
para no hacer propaganda) y tomamos unas coca-colas
acompañadas de unos aperitivos que nos supieron a gloria
(tendremos que hacerlo más a menudo).
Para regresar al pueblo, cogimos
la carretera con intención de desviarnos donde el safari
hacia La Poveda, pero a la salida de Aldea, y para no
variar, a Perejil de debieron de encender un cohete en el
culo, porque salió a toda leche con Lorenzo detrás y no se
les vio más el pelo. El resto fuimos por carretera hasta
donde Palomo, donde nos metimos con dirección a la vía para
volver al pueblo más tranquilos y sin que los coches nos
pasaran al lado zumbando.
En total hoy han caído unos 65
kilómetros, ha sido una ruta bonita y en una mañana de
temperatura muy agradable. Esperamos que “los dos aldeanos”
se apunten a salir más domingos con el Club.
Domingo 17 de
mayo de 2009
Después de varios domingos siendo
“un trío” o “un dúo”, esta vez hemos podido decir que éramos
“un grupo”. Ya se echaba de menos los domingos ver “un poco
de bulto” de color naranja. Así que en la plaza nos hemos
juntado Gabriel, Lorenzo, Javi Duque, Javi Perejil, Javichy,
Alberto y Rafa.
Como algunos no salían desde
hacía mucho tiempo, decidimos no machacarnos mucho y hacer
la ruta de Eduardo Chozas, a pesar de que Perejil no paraba
de jurar en arameo.
Así pues, salimos del pueblo con
dirección a la vía de Almorox, hasta llegar al final y girar
a la derecha para subir al Encinar por el camino del tío
Vence. Al llegar al Encinar, en vez de atravesarlo, hemos
rodeado la urbanización por una zona muy bonita, con unas
subidas y bajadas de la leche, que nos ha llevado a la
urbanización de Pinar de Almorox por un camino en un estado
perfecto, de allí hemos marchado hacia Almorox.
Para darle gustillo a Perejil,
que necesitaba desfogarse, hemos hecho un poco de carretera
desde Almorox a Paredes de Escalona, donde hemos cogido un
camino que nos lleva a dar a la carretera de Almorojuelo,
desde donde emprendimos el retorno al pueblo por el camino
de El Alamín y regresar por la vía tal como habíamos
salido.
Aunque al principio hacía fresco,
hemos tenido una mañana de buena temperatura, y como se
reseña al principio, ha sido un gustazo salir en grupo,
esperemos que esto se anime y se repitan muchos domingos
así.
Domingo 10 de
mayo de 2009 (La paliza del año)
Hoy tocaba una nueva excursión
fuera del término de Villa del Prado. El destino era la "Vía
verde de La Jara", tal como habíamos quedado el día que
fuimos al Tiemblo.
Dada la lejanía del lugar de
inicio de la ruta, habíamos quedado a las 7,00 de la mañana
en la estación de autobuses, y allí puntuales estábamos los
cinco que no nos habíamos inventado ninguna excusa para
hacerla, o sea Rafa, Perejil, Juanto, Manolo Beades y Manu
(el hijo de Manolo).
Cargamos las bicis en la
furgoneta de Manolo y cogimos carretera. Casi todo el camino
hasta Calera (107 Km) estuvo lloviendo, lo que hacía pensar
que nos íbamos a mojar. Nada más lejos de la realidad, pues
nos hizo una mañana de lujo, con una temperatura ideal.
Entre que no encontrábamos el
inicio de la vía, y que Manu tuvo que arreglar un pinchazo
en su bici, empezamos a rodar casi a las 9,00, así que
pusimos un ritmo tranquilo (22-24 km/h) para ir disfrutando
del paisaje y empezamos a hacer kilómetros.
Llegamos al final del trayecto,
donde nos encontramos con una marcha ciclista que había
organizado la diputación de Toledo (parecido a las de
Chozas), y allí en la estación de Santa Quiteria estuvimos
avituallando y tomando un respiro antes de emprender la
vuelta. De regreso, el terreno picaba ligeramente hacia
abajo, así que dimos más velocidad al asunto (36-38 km/h)
hasta que ya las piernas empezaron a pesar y hubo que
tomárselo con tranquilidad.
La verdad es que los últimos 20
km se hacen "longos", por que ya se va pegado después de 80
kilómetros en las piernas, pero rodando tranquilito llegamos
hasta donde habíamos empezado la ruta, que fue en el
kilómetro 1, donde recuperamos líquidos y nos comimos un
bocata que nos supo a gloria. El cuentakilómetros marcaba
casi 103 km.
En resumen, una mañana con una
temperatura ideal, además de ser ahora la mejor época para
hacer esta ruta, pues estaba todo el campo verde y florido.
Lo malo es que después de casi cinco horas encima del
sillín, casi hay que despegarse el culotte con una espátula.
Enhorabuena particular a los tres
integrantes del "Club del 50", Manolo (58), Perejil (51) y
Juanto (52), que se portaron como unos jabatos, no como
tantos mariquitas del club que se quedaron en su casa.
Domingo 2 de
mayo de 2009
Domingo de puente, eso unido a la
resaca del partido del sábado entre Madrid y Barcelona,
dejaría a algunos madridistas de luto por el resultado y sólo salimos
tres, Perejil, Rafa y Lorenzo.
De nuevo hemos decidido no
machacarnos de cuestas y hacer una ruta
para rodar, así que a propuesta de Perejil, hemos repetido
el recorrido que venimos haciendo últimamente. Salimos del
pueblo por la vía en dirección a La Poveda, al llegar al
descansadero hemos girado a la izquierda con dirección al
vivero de Palomo, donde hemos cruzado la carretera y
circulado por detrás del Safari hasta la presa de Picadas. Después toda la vía de
Picadas hasta el final, cruzando la carretera de los
pantanos y empalmando con el tramo hasta San Martín de Valdeiglesias.
Parada en San Martín a recuperar fuerzas en el parque y
continuar
con dirección a la
vía pecuaria del Tórtolas,
que nos llevó hasta la carretera de las canteras, para desde
allí circular por la carretera N-403 hasta desviarnos a la
izquierda para volver al pueblo por el camino del Gurugú.
Llegamos al pueblo alrededor de
las 12,15, dispuestos a ver las carreras de motos. El
domingo que viene, más.
Domingo 26 de
abril de 2009 (circuito Actívate de Eduardo Chozas)
240 ciclistas participaron en la
7ª excursión del Circuito Actívate 2009. La jornada deparó
un día muy agradable con algo de viento. El trazado de la
antigua vía del ferrocarril Madrid-Almorox sirvió de
calentamiento para afrontar la dura subida del Encinar del
Alberche, urbanización con rampas superiores al 15% de
desnivel.
Almorox ya en Toledo fue el
ecuador de la ruta, desde aquí, por un camino muy bueno, una
larga bajada hasta llegar a la rivera del río Alberche,
donde estaba el avituallamiento. Con el río a la derecha ya
quedaba tan solo pasar un arroyo donde el agua llegaba al
eje pedalier de las bicicletas y había que mojarse los pies.
La ruta pasó por la finca del
Alamín hasta el tramo del antiguo trazado del ferrocarril ya
hasta las puertas de Villa del Prado, donde esperaba un
regalo y un gran avituallamiento antes del sorteo de
regalos, los cuales fueron entregados por una representación
del Ayuntamiento de Villa del Prado en compañía de algunos
componentes del Club MTB de Villa del Prado.
Domingo 12 de
abril de 2009
Domingo de Semana Santa.
Suponemos que por eso quizás el personal estaría harto de
torrijas, o estaban de "cuaresma ciclista", o haciendo
alguna penitencia, pero sólo salimos dos, Perejil y Rafa.
Hemos decidido hacer una ruta
para rodar, así que casi hemos repetido el recorrido de hace
unas semanas. Salimos del
pueblo por la vía en dirección a La Poveda, la cual
atravesamos para ir a salir a la recta del Safari, cruzando
la carretera y rodando hasta la presa de Picadas. Después toda la vía de
Picadas hasta el final, cruzando la carretera de los
pantanos y empalmando con el tramo hasta San Martín de Valdeiglesias.
Después de parar para comer la chocolatina, cruzamos San Martín
con dirección a la
vía pecuaria del Tórtolas,
que nos llevó hasta la carretera de las canteras, para desde
allí circular por la carretera N-403 hasta el cruce con la
M-507, la cual cogimos para regresar al pueblo pasando por
El Encinar.
Llegamos al pueblo alrededor de
las 12,00, después de un buen paseo. A ver si para el
próximo domingo se anima más gente.
Domingo 5 de
abril de 2009 (Preparando la ruta de Actívate)
Eran las 9 de la
mañana en la plaza y allí nos reunimos Alberto, Gabriel,
Rafa, Javi Perejil y Pablo
dispuestos a aprovechar una mañana fantástica de domingo
para disfrutar de la bici. Para ultimar el recorrido y
mostrárselo a los que no la conocían, decidimos realizar la
que será la ruta larga de la marcha de Actívate de Eduardo
Chozas que tendrá lugar el día 26 de abril.
Emprendimos la
marcha por la carretera del Alamín, para desviarnos por la
vía y coger rumbo a Almorojuelo, donde unos metros antes de
llegar nos desviamos a la derecha hacia Almorox. Atravesamos
unas calles para ir a dar al camino de las granjas, hacia la
urbanización "Pinar de Almorox", donde después de rodearla
(joder con el rodeo, menudo cortafuegos de subida y bajada)
fuimos a dar al camino que sube al Encinar. Al llegar a la
entrada de la urbanización, tocaba descenso por el
cortafuegos que hay por el lado derecho, y allí se lanzaron
Gabriel y Pablo por ese tobogán (éste par no ven el
peligro). Al final del cortafuegos, nos desviamos a la
izquierda atravesando una finca después de quitar la valla,
para ir a dar al camino que lleva a la finca las Hoyas.
Ya que parecía que
lo peor ya estaba hecho, otra vez toca subir, así que antes
de entrar por "Las Hoyas" cogimos el camino de subida que
sale a la izquierda y que va con dirección al Encinar hasta
llegar al alto, y a continuación empezar a bajar por el
camino que lleva a lo del tío Vence. Entonces Pablo nos
metió por una zona criminal en la que "se ponían de corbata"
y que al final decidimos que no incluiremos en la ruta por
que hay bastante peligro de que alguno se rompa la crisma y
se acuerde de nuestra familia. Desde allí fuimos a dar al
camino de los palomares para enfilar camino del pueblo.
En total, algo más
de 40 kilómetros, con un perfil en el que hay subida para
rato y que seguro que hará que los que vengan a la ruta se
vayan "maduritos" para su casa. ¡¡¡¡Y todavía Pablo, Alberto
y Perejil no habían tenido bastante y se largaron a bajar al
hospital!!!!.
Domingo 29 de
marzo de 2009 (Subida al pico Cabeza de Parra en El Tiemblo)
Nos
habíamos dado cita en la estación de autobuses a las 8 de la
mañana, y allí nos reunimos Alberto, Lorenzo, Manolo Beades,
Rafa, Javi Duque, Javi Perejil, Manolo el Presi y Jose
Angelillo. Al final se rajó el desertor de Pablo, ¡¡¡ya le
vale al mamón!!!, pero allí estábamos los 8 valientes que
estaban dispuestos a darse la paliza de subir al pico Cabeza
de Parra en El Tiemblo. Esperamos un poco, pero viendo que
al final el susodicho desertor no se iba a presentar, a las
8,15 salíamos camino del Tiemblo.
Una vez
allí, después de descargar las bicis y prepararnos para la
ruta, empezamos la ascensión, que al menos en la primera
parte es por carretera y sirvió para ir calentando piernas.
Este tramo inicial lo hicimos ralentizando la marcha para
que Lorenzo nos alcanzara después de que tuviese que parar
por un “apretón mañanero”.
Una vez
reagrupados en la bifurcación donde se va al Pozo de las
Nieves o al alto de Cabeza de Parra, empezamos la subida por
camino, donde Perejil hizo de liebre del grupo. Tanto nos
liamos a subir que nos pasamos el camino que subía al pico,
hasta que nos dimos cuenta de que la habíamos cagado y que
nos dirigíamos al valle de Iruelas, y tuvimos que hacer un
tramo extra de vuelta para retomar el camino correcto.
Según
íbamos subiendo, cada vez daba más miedo mirar hacia arriba,
la cumbre no se veía por las nubes negras, y los árboles que
asomaban en la parte alta estaban blancos del hielo. Aunque
nos daba el sol en algunos tramos de la subida, caían
algunos copos de nieve, para hacernos una idea de lo que
esperaba arriba.
Ya
cuando enfilábamos la parte más chunga (el kilómetro antes
de llegar al refugio de arriba y después de éste hasta el
alto), el aire venía helado, haciendo que los primeros que
llegaron se quedaran “pajaritos” esperando a los demás.
Una vez
en el alto, entre la niebla se adivinaba el cortafuegos que
teníamos que subir en dirección a nuestro objetivo, pero la
ventisca que hacía y la niebla cada vez más densa hicieron a
algunos desistir de continuar. Aún así, Alberto, Rafa,
Perejil, Jose Angelillo y Manolo Presi, decidimos continuar
hasta conseguir el objetivo….¡¡¡¡Coronar los mas de 1.600
metros de altitud del pico Cabeza de Parra”!!!!. Dijimos al
resto que nos esperaran en el refugio hasta que bajáramos,
ya que hacía un frío de la h………, y nos pusimos manos a la
obra.
Así que,
molinillo en ristre, nos liamos cortafuegos arriba entre la
niebla, aguantando la ventolera. Después de algo más de un
kilómetro de subida y en unas condiciones meteorológicas
adversas a tope, el grupo se redujo de nuevo. Perejil y Jose
Angelillo decidieron dar marcha atrás, quedando solos en la
empresa Alberto, Rafa y Manolo Presi.
Tras un
tramo tobogán de bajadas y subidas, por fin llegamos a la
cima, en aquel paisaje parecía que estábamos en una estación
polar en la Antártida. El suelo, los arbustos, la caseta y
la antena que hay en la cima, todo estaba blanco por el
hielo. Y allí estábamos los tres valientes que cumplieron
con el objetivo y coronaron la cima. La ventisca no paraba y
nos quedábamos tiesos (había -2º de temperatura), así que
nos hicimos unas fotos y emprendimos la bajada de regreso
hasta El Tiemblo por el mismo recorrido que habíamos subido.
El resto
del grupo, hartos de esperar y como se quedaban muertos de
frío y Lorenzo estaba a punto de hipotermia, ya no estaban
en el refugio (que la verdad es que sirve de poco, por que
algún o algunos gilipollas han roto los cristales y hace más
corriente dentro que fuera) e hicieron el descenso al pueblo
por el camino del Castañar. Fue una lástima que los tres nos
lo perdiéramos, porque es una zona preciosa.
La ruta
se puede describir con dos palabras: dureza y frío (pero que
mucho frío). A pesar de ser su hábitat y zona protegida, no
vimos ningún buitre, creo que con el frío que hacía no
quisieron ni salir del nido, ¡¡¡y no me extraña!!!.
Además
de haber terminado una ruta tan dura, para los que llegamos
a la cima, nos llenan de orgullo las palabras de los moteros
que nos encontramos en el descenso, y que entre la ventisca
y la dureza de la subida nos dedicaron la frase: ¡¡¡¡QUE
HUEVOS LE HABÉIS ECHADO PARA SUBIR HASTA AQUÍ POR ESTAS
CUESTAS Y CON ESTE TEMPORAL!!!!,
Una vez
reagrupados donde habíamos dejado los coches, nos dispusimos
a tomar el “tentempié” habitual después de las rutas,
mientras comentábamos las aventuras de la mañana. Así que
metidos en la furgoneta de Manolo Beades, nos comimos entre
risas unos bocatas que supieron a gloria, aunque como no
podía ser de otra manera con la mañana que llevábamos, el
pan estaba….¡¡¡helado!!!.
Y eso
fue todo de una aventura épica, en la que además de luchar
contra el perfil del terreno, tuvimos que luchar contra unas
condiciones meteorológicas adversas al máximo.
Enhorabuena a los participantes y esperemos no sufrir tanto
en la próxima.
Domingo 15 de
marzo de 2009
Bueno, poco a poco parece que el
grupo aumenta un poco de semana en semana, A ver si el buen
tiempo va animando al personal. Hoy en la plaza nos hemos
dado cita seis: Lorenzo, Rafa, Javi Espinosa, Alberto, Pablo y Javi Piri.
La ruta de hoy ha sido un poco "rompepiernas".
Hemos salido por la vía en dirección a La Poveda,
continuando después hacia Picadas para rodar por la vía
hasta la subida a la urbanización de "El morro" de Navas.
Atravesamos el pueblo con dirección hacia la carretera de
Robledo, y a unos 100 metros después de cruzar la m-501 nos
desviamos por el camino de subida que va en dirección hacia
Colmenar de Arroyo. Al coronar la subida nos desviamos a la
derecha para ir dando un rodeo hasta Chapinería, desde donde
hemos bajado a Aldea del Fresno por la vía pecuaria, para
después volver al pueblo pasando de nuevo por La Poveda.
El día ha sido muy bueno, pero en
algunos tramos donde el sol nos calentaba bien la chepa, se
pasaba un calor de huevos. Parece que vamos a tener que
considerar hacer una chaqueta de entretiempo.
El recorrido final ha sido de 60
kilometros, con los tirones de Piri y los piques de siempre,
pero siempre de buen rollito, como tiene que ser. ¡¡¡¡Joder,
que buena estaba la shandy al llegar a casa!!!!.
Domingo 8 de
marzo de 2009
Después de la semana de vendaval, por fin ha amanecido un día de buen tiempo.
Quedarse en casa en días como éste es casi un delito, pero bueno, los que
no han salido se lo han perdido. Aunque el grupo se ha
duplicado con respecto al domino pasado, sólo hemos salido
cuatro: Lorenzo, Rafa, Jose y Javi Piri.
Hoy la ruta ha ido de "vías
pecuarias", con un perfil más o menos llano. Salimos del
pueblo por la vía en dirección a La Poveda, y al llegar al
cruce del apeadero, cogimos dirección hacia el vivero de
Palomo, para cruzar la carretera y rodar por detrás del
Safari hasta la presa de Picadas. Después toda la vía de
Picadas hasta el final, cruzando la carretera de los
pantanos y empalmando con el tramo hasta San Martín de
Valdeiglesias. Atravesamos San Martín para dirigirnos a la
vía pecuaria del Tórtolas (joder, como pica hacia arriba),
que nos llevó hasta la carretera de las canteras, para desde
allí coger el trozo de carretera de la N-403 y enfilar rumbo
al pueblo por el camino de San Martín (Gurugú).
Como viene siendo habitual los
últimos domingos, pasaba un ratito de las
12,00 y ya estábamos en casa dispuestos a tomar el aperitivo que
nos habíamos ganado después de 51 kilómetros de pedaleo en
un día de lujo y con el terreno en unas condiciones óptimas.
Hasta el domingo que viene.
Domingo 1 de
marzo de 2009
Deserción en masa, así se puede
definir la salida de hoy. No se sabe si es debido a que los chaparrones caídos por la
noche y lo nublado de la mañana han metido el "canguelo" en
el cuerpo a más de uno o que los cubatas de la noche de
carnaval han dejado al personal en "condiciones poco
satisfactorias" para rodar. Aunque al final hizo buena mañana
para montar en bici, sólo dos valientes se dieron cita en
la plaza a las 9, Alberto y Rafa.
Visto el gentío que éramos,
decidimos aceptar la invitación de la U.C. para acompañarles
en una ruta con el club ciclista "En Bici" de Alcobendas.
¡Menudo sobo!, empezando por la
subida por el camino de San Martín de Valdeiglesias, después
subida al vértice por la parte de atrás, subida a la otra
antena para bajar por el sendero de "las zetas" hasta
Pelayos, después la subida asfaltada de la depuradora,
bajada por la trialera que va a dar a la vía de Picadas,
seguimos vía adelante para volver al pueblo por el camino de
detrás del safari viendo los bichitos.
Después de esto.......¡¡¡Que bien
sienta el sillón el domingo por la tarde!!!
Domingo 22 de
febrero de 2009
9 de la mañana en la plaza del
pueblo, hacía algo de fresquito pero el cielo estaba
despejado y tenía pinta de que iba a hacer un día de lujo.
Grupito de 8, compuesto por Lorenzo, Manolo, Piri, Gabriel,
Rafa, Manolo Beades, Alberto y Javi Morón. Decidimos que
íbamos a ir hacia la zona de Cenicientos, así que
pusimos rumbo sur para rodar por la vía para después salir a
la carretera del Alamín y coger el camino que va en
dirección Almorox. Circulábamos por el camino cuando al
llegar al arroyo (que llevaba bien de agua), a Lorenzo se le caló la máquina en medio
de la riada, haciéndonos reir un rato.
Continuamos camino, llegando a la
urbanización de Almorojuelo y cruzando luego la carretera
N-403
(Toledo-Avila), para meternos por una finca que lleva a
Paredes de Escalona. Desde Paredes tomamos carretera
dirección Cenicientos, donde Alberto, Piri y Manolo Beades
se escaparon, porque parece que no, pero la carretera pica
hacia arriba y es una putada, pero nos reagrupamos poco
antes de llegar a Cenicientos. Después todo carretera hasta
Cadalso de los Vidrios, y de allí a Villa del Prado.
Llegamos al pueblo a las 12,30,
después de dar pedales durante de 50 kilómetros, que aunque
la mayoría fue por carretera, estuvo muy bien. Como estaba
previsto, hizo una mañana fantástica para montar en bici y
de buen rollito.

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